Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Diputación vizcaína propondrá crear nuevos centros de atención para toxicómanos 'sin techo'

Las Juntas Generales acuerdan por unanimidad elaborar un estudio global sobre la materia

La Diputación de Vizcaya elaborará un estudio completo sobre la problemática de los toxicómanos sin techo en el territorio y propondrá la creación de nuevos centros de atención con más servicios que el de Hontza, el controvertido local de Bilbao. Las Juntas Generales vizcaínas aprobaron ayer una proposición del PSE para profundizar en esta materia, difundida públicamente con la polémica al respecto de la entrada en servicio de Hontza. 'Éste es un problema que viene de hace tiempo y no se circunscribe sólo a Bilbao La Vieja', aseguran fuentes socialistas.

La propuesta socialista fue respaldada por todos los grupos junteros del Legislativo vizcaíno (PNV, EA, PSE, PP, Batasuna e IU) en la Comisión de Acción Social celebrada ayer y se fundamenta en la elaboración de un estudio completo que aborde la situación y necesidades de este colectivo de drogodependientes, los más marginales pues no disponen ni siquiera de un lugar de cobijo.

El informe abordará la cuantificación del problema, con el número de afectados, zonas de Vizcaya donde es más notorio y municipios con mayor número de drogodependientes sin techo. Además, definirá los servicios que existen actualmente para hacer frente a este problema y las alternativas posibles e idóneas para la prestación de esta labor humanitaria.

La proposición aprobada incluye la futura apertura de nuevos centros de atención a estos toxicómanos marginales cuando habla de plantear 'propuestas de posibles planes de actuación cuantificados, distribuidos por áreas geográficas o de población y periodificados en el tiempo'.

Aunque la proposición del PSE determinaba la presentación del estudio en un plazo máximo de cuatro meses, la Comisión de Acción Social aceptó una enmienda del PNV para que a finales de junio se informe sobre la marcha del estudio. 'Es un trabajo complicado y requiere su tiempo', justificó un juntero.

El consenso evidenciado sobre esta materia apenas propició el debate entre los grupos junteros. Únicamente Batasuna se refirió a un documento enviado a las Juntas por un grupo de vecinos en el que se exige que se trate esta problemática con más profundidad que lo abordado con el centro Hontza.

El portavoz del grupo socialista, Josu Montalbán, sostiene que la proliferación de drogodependientes y de otros colectivos de excluidos sociales en los barrios más deprimidos de la capital vizcaína, como ocurre en Bilbao La Vieja, 'se produce también en otros pueblos y áreas de Vizcaya, principalmente en las zonas más pobladas del territorio'.

A su juicio, la solución real exige 'actuaciones globales que van más allá incluso de la instalación de escuetas salas de atención' a este colectivo de exclusión.

Definir el modelo

Montalbán señala que 'no basta' con la puesta en marcha de un centro, sino que se debe definir su modelo. 'El objetivo es crear nuevos centros, pero también estableciendo qué tipo de servicios ofrecen', agrega.

La propuesta aprobada ayer se planteó a raíz de la polémica suscitada con el centro Hontza, abierto el pasado mes de diciembre y que ha motivado incluso enfrentamientos físicos por el rechazo al mismo de vecinos del barrio de Zamakola, donde se ubica. En la proposición se constata que Hontza ha quedado 'injustamente en entredicho' y se considera 'igualmente evidente que se trata de un servicio necesario, porque las personas que van a ser atendidas desde él son ciudadanos con los mismos derechos que quienes protestan por su emplazamiento, aunque con unas necesidades deferentes, superiores y urgentes'.

La Diputación vizcaína ya mostró a principios de mes su apoyo a estos servicios con una declaración oficial del Departamento de Acción Social, en la que calificó a Hontza como 'imprescindible' para evitar que los drogodependientes sufran 'situaciones inhumanas' por la ausencia de servicios adecuados.

El titular de este área foral, Ricardo Ansotegi, enfatizó entonces que los ciudadanos, asociaciones e instituciones tienen 'la obligación moral de prestar ayuda' a todos sus conciudadanos, 'especialmente a aquellos que más problemas tienen'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de febrero de 2002