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Reportaje:Raíces

Don Quijote de las Indias

Un ciclo de conferencias conmemora el primer viaje de Bartolomé de las Casas a América

Fue misionero en la expedición de Nicolás de Ovando a las Indias, en 1502, en un viaje que pondría los cimientos de lo que sería el primer alegato a favor de la dignidad, la igualdad y los derechos inherentes a todos los hombres. Fray Bartolomé de las Casas (Sevilla, 1474-Madrid, 1566), protector universal de todos los indios, fue un andaluz universalista y universal, declarado por la ONU promotor y defensor de la dignidad y los derechos de la persona.

Para conmemorar el primer viaje a América del fraile dominico y la vigencia de su labor, la Junta, en colaboración con las universidades de Sevilla y Pablo de Olavide y los Dominicos de Andalucía, ha organizado un ciclo de conferencias que analizará y reivindicará su pensamiento, desde hoy y hasta fin de año. 'Fue un hito en la historia de la humanidad', señaló ayer el consejero de la Presidencia, Gaspar Zarrías, que resaltó 'el compromiso con los más débiles, la lucha contra la opresión y la apuesta por la integración' del misionero sevillano. 'Fue un modelo de interculturalidad, de tolerancia y de respeto a la identidad de los otros', recalcó.

Las conferencias, que se celebrarán con una periodicidad mensual y tendrán como colofón la publicación de las intervenciones en febrero de 2003, pretenden ser una 'reflexión crítica sobre la actual situación de América Latina, sus legítimas demandas y las del Tercer Mundo, en términos de paz y justicia', según Fray Antonio Rafael Pozanco, dominico del Instituto Fray Bartolomé de las Casas y secretario del Comité Ejecutivo del V Centenario del primer viaje a América de Fray Bartolomé de las Casas. Para el dominico, el misionero sevillano fue 'la voz de los que no tenían voz'. 'Un hombre solidario que se comprometió en la defensa de los indios, entregado a la causa de la igualdad y de la libertad que estaba en las antípodas del racismo y la xenofobia'.

Impresionado por los abusos cometidos contra los indígenas por los colonizadores españoles,Fray Bartolomé de las Casas adoptó una actitud pública de defensa de sus derechos, preparando numerosos informes y consejos que propugnaban la reforma de las leyes de Indias, que no fueron escuchados por el Consejo de Indias. 'Diez veces hizo la travesía del Atlántico siguiendo a la Corte en su reivindicación de los derechos de los indios', añadió Pozanco. 'Hizo de la persona el dogma fundamental de su humanismo teológico, político, profético y utópico en su pensamiento y en su praxis'.

La labor del clérigo, controvertida y polémica, contribuyó a alimentar la leyenda negra sobre los españoles en Ámérica. 'La coherencia de Bartolomé de las Casas fue instrumentalizada aviesamente por los enemigos de España para articular esa leyenda. Él es mucho más ponderado que la perversión que se hizo de sus denuncias, que eran absolutamente radicales', sostiene Pozanco.

El empeño de De las Casas lograría arrancar en 1537 a Pablo III la bula Sublimis Deus, que reconocía la racionalidad de los indios. El fraile dominico no defendió sólo sus derechos individuales, sino también colectivos. Apoyó su derecho a la autodeterminación al proclamar que 'ningún estado ni rey ni emperador puede enajenar territorios ni cambiar el régimen de los pueblos o naciones sin el consentimiento expreso de sus habitantes'. También denunció la corrupción de los funcionarios y las deficiencias de la legislación colonial en Brevísima relación de la destrucción de las Indias, en 1542.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de febrero de 2002