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REPORTAJE

'Habría que colgarle 8.000 veces'

El proceso a Milosevic deja a muchos bosnios musulmanes estupefactos, y a los que más han sufrido, indiferentes

Los discursos de autodefensa del ex presidente de Yugoslavia Slobodan Milosevic en su juicio oral ante el Tribunal Penal Internacional de La Haya para los crímenes cometidos en la antigua Yugoslavia (TPIY) dejan estupefactos a muchos bosnios musulmanes. No entienden que el déspota disponga de tanto espacio para difundir al mundo sus ideas. Llama la atención la aparente indiferencia con que se sigue el proceso en Bosnia, sin apenas reacción palpable en las calles. Víctimas de la guerra de Bosnia y supervivientes de las matanzas de Srebrenica muestran satisfacción por el juicio a Milosevic, aunque afirman con resignación que no les devolverá a sus familiares asesinados. No faltan los que dan rienda suelta a su indignación.

'Algunos supervivientes son muertos en vida y el destino de Milosevic no les interesa'

En su apartamento del centro de Sarajevo, el veterano periodista Gojko Beric, columnista de Oslobodjenje (Liberación), el legendario periódico que no dejó de aparecer durante los tres años y medio de cerco y bombardeos, seguía ayer por televisión el proceso de La Haya.

Beric, un bosnio serbio que se quedó en Sarajevo bajo las bombas de sus compatriotas, dice que esperaba más reacciones emocionales, y le sorprende la frialdad ante el juicio. Según Beric, tras la captura 'cae el deseo de venganza'. Comenta el periodista la escasa cobertura de la televisión local, que no ha realizado encuestas en las calles ('sólo aparecieron algunas de las mujeres supervivientes de Srebrenica y una dijo que el juicio no le devolverá al marido y a sus hijos'). 'Son muertos en vida, y el destino de Milosevic no les interesa'.

Beric sostiene que 'no existe ningún tribunal en la historia que haya logrado un equilibrio entre la justicia y el crimen. Si en el mundo existiese justicia, sólo por Srebrenica habría que colgarlo 8.000 veces, y eso no es posible'.

En el campo de refugiados de Mihatovic, 130 kilómetros al norte de Sarajevo, vegeta uno de esos 'muertos en vida' que menciona el periodista. Kadira Salihovic, una mujer musulmana de 62 años, perdió en Srebrenica a sus cinco hijos varones. Sus dos hijas, que ahora viven con ella en el campo de refugiados, también perdieron a sus maridos en las matanzas. A la pregunta de qué siente ante el juicio de Milosevic, responde Kadira: 'Estoy enterada de que lo juzgan, pero, si no tengo a mis hijos, me da lo mismo que lo maten o que lo dejen vivo. No me interesa lo que hagan con él. No tengo a mis hijos, y eso es lo que importa'.

En su oficina de Sarajevo, el alto representante de la comunidad internacional en Bosnia-Herzegovina, el diplomático austriaco Wolfgang Petritsch, declaró a este periódico sobre el juicio a Milosevic: 'He discutido largamente la otra noche en una cena con intelectuales. Algunos estaban consternados por las posibilidades que se le dan ahora en la televisión. Milosevic habla en lengua serbia, y naturalmente el destinatario no es La Haya, sino los serbios, tanto en Serbia como aquí en Bosnia. Sin duda, a corto plazo resulta problemático, pero yo creo que tan pronto como las víctimas de Milosevic tomen la palabra se producirá un efecto de recuperación'. Añade Petritsch que será muy importante mantener la corrección del proceso de forma demostrativa: 'Habrá que dejar en claro la responsabilidad de Milosevic por encima de toda sospecha. Ese proceso tiene que tener un efecto ejemplar; estoy convencido de que será positivo. Cuando se le sumen Karadzic, Mladic y los otros, quedará al descubierto la estructura política que llevó al desastre. Creo que esto podría suponer una base sólida para la elaboración de lo que fueron los últimos diez años'.

En una reunión mantenida por el enviado de este periódico en Sarajevo con siete ex combatientes y supervivientes de Srebrenica, además de un coronel en activo, dos abogados en ejercicio y un funcionario de los servicios de información, uno de los juristas opinaba: 'Milosevic quiere dar una clase de historia serbia al mundo. Confío en que los historiadores no aprendan la lección negativa'. Un jubilado dijo: 'Viendo el juicio, parece que se juzga a la OTAN y no a Milosevic. No sé cómo le permiten decir lo que dice'. El coronel aseguró: 'Lo que dice está lleno de mentiras y de falsedades históricas'. Para el funcionario policial, 'lo que se hizo con el genocidio ahora se defiende ante la opinión pública mundial. La realidad en Bosnia-Herzegovina y lo acordado en Dayton muestran que Milosevic logró lo que se proponía. No sé si hay necesidad de celebrar este juicio. El plan de Milosevic se cumplió. Basta con mirar hacia Bosnia-Herzegovina para confirmarlo'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de febrero de 2002