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Crítica:JUEGOS

Contra los demonios en palacios de Gaudí

Entre las hordas de japoneses que acribillan a flashes la obra de Gaudí en Barcelona algún día estuvieron los padres de la saga Resident Evil. Con sus recuerdos listos para revelar volvieron a Capcom, su empresa, y dieron a luz los espectaculares escenarios que abrazan su última creación: Devil May Cry. La obra del genial arquitecto catalán se mezcla con la imaginación de éstos, también, genios de los videojuegos para dar forma al tenebroso castillo del demonio Mundus donde Dante, el protagonista, deberá intentar cumplir con su único objetivo en la vida.

El usuario vivirá una interesante etapa de la vida de este investigador que, entre caso y caso, intenta resolver el asesinato de su madre y su hermano, al tiempo que busca la forma de acabar de una vez con todos los demonios del mundo. Providencialmente un día se persona ante él Trish, una rubia despampanante que, tras comprobar que Dante posee las dotes mágicas que se le suponen, lo ofrece viajar hasta el castillo del gran demonio Mundus, para acabar con él. Demasiada casualidad. Quizá sea una emboscada.

Devil May Cry

Desarrolla: Capcom Distribuye: Electronic Arts Plataforma: PlayStation 2 Género: Arcade Recomendado: + de 16 Años Precio: 66,05 euros Internet: www.capcom.com/ devilmaycry/

Con unos gráficos tridimensionales impresionantes y con un sistema de cámaras fijas para observar la acción que transfieren un estilo cinematográfico marca de la casa, el jugador se adentrará en una aventura en la que deberá eliminar prácticamente a todo lo que respire. La munición no es problema: es infinita. La cuestión es hacerlo bonito, a la altura del decorado. Por ello Devil May Cry premia con extras a quien consigue no sólo matar al bicho de turno, sino que además lo hace elegantemente, elevándolo a golpe de espada, por ejemplo, y rematándolo en el aire con un certero disparo.

A medida que transcurre la historia Dante verá cómo poco a poco se despierta un poder demoníaco interior que le permite volar un rato o disparar rayos, entre otras cosas.

Tanto por el guión, como por los gráficos, los personajes, las armas y la acción, Devil May Cry es un objeto de deseo. No obstante, distintos errores de mercadotecnia casi dan al traste con una obra genial. De entrada, el título se lanzó sólo en inglés, hecho que ha indignado a los jugadores japoneses. El acabose es la edición europea en la que, por culpa de un acuerdo entre EA y Capcom, se ha impedido la inclusión del selector a 60 Hz, lo que obliga a jugar con bandas negras en la pantalla, además del consabido sonido en inglés.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de enero de 2002