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Reportaje:

Enseñar juzgando

La Facultad de Derecho de Málaga acoge juicios reales en su nueva sala de vistas

Rafael Linares, titular del Juzgado de lo Penal número 2 de Málaga, tuvo ayer una jornada en parte corriente y en parte extraordinaria. Nueve juicios, todos referidos a delitos menores contra la seguridad en el tráfico, contra el patrimonio o contra la salud pública. Hasta ahí, normal. Lo inusual fue el escenario donde se desarrollaron: la nueva, espaciosa y flamante sala de vistas de la Facultad de Derecho. Y, obviamente, el público, formado por más de 80 aspirantes a juristas, muchos de los cuales no habían visto un juicio en su vida.

El Aula Judicial de Derecho, que se estrenó ayer, existe merced a un convenio entre la Universidad de Málaga (UMA) y el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), y está pensada para permitir que los futuros titulados se familiaricen con lo que puede ser la práctica real de su profesión y, de paso, refresquen con ejemplos concretos algunos de los conceptos teóricos que aprenden a fuerza de codos.

Sus promotores, entre ellos el decano de la Facultad, José Manuel Ruiz Rico; y el presidente de la Audiencia Provincial de Málaga, Manuel Torres Vela, aseguraron que la experiencia es 'pionera en España'. El decano del Colegio de Abogados de Málaga, José María Davó, se felicitó de la existencia de 'iniciativas que permitan completar la formación de los futuros abogados'.

Pero los más satisfechos, ayer, eran los alumnos y profesores de Derecho Penal que asistieron a las vistas. Porque tanto el juez como el fiscal, entre juicio rápido y juicio rápido, iban desgranando las claves de cada proceso; explicando qué había ocurrido, o porqué se había argumentado esto o aquello, o el concepto jurídico que regía tal o cual exposición. 'Me ha parecido muy interesante', explicaba Manolo, alumno de tercer curso, 'porque en la Facultad lo vemos todo desde el punto de vista teórico, y la única idea que teníamos hasta ahora de los juicios era la de las películas, que, la verdad, no tienen mucho que ver'. A Manolo lo que más le impresionaron fueron los juicios por delitos contra la seguridad en el tráfico. 'Aunque se trataba de personas reincidentes, te das cuenta de que son cosas que le pueden pasar a cualquiera', contaba.

A Belén, su novia, que va por tercero pero tiene aún pendiente Penal de segundo, le parece que el año que viene les sacará más jugo a las vistas. 'En segundo aún se ven conceptos muy abstractos, pero como el juez y el fiscal se han detenido a explicar cada caso, nos hemos quedado con todo', comenta. A ella lo que más le impresionó fue el juicio contra cuatro chavales que, una noche de juerga, abrieron un coche ajeno: 'eran chicos como nosotros'. Los juicios en la Facultad no sólo permiten a los estudiantes ampliar conocimientos, sino descubrir que no hay mejor lugar que una sala de vistas para entender el lado humano del Derecho.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de enero de 2002