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Torres-Dulce se opuso a la querella en la reunión de la cúpula fiscal

El fiscal jefe de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, Eduardo Torres-Dulce, no apreció delito en la actuación de los magistrados de la Sección Cuarta de la Audiencia Nacional, que dejaron en libertad al presunto narcotraficante Carlos Ruiz Santamaría. En la reunión de la cúpula fiscal, el miércoles, los otros dos fiscales de Sala, José María Luzón y José Leopoldo Aranda, se inclinaron por presentar la querella por prevaricación dolosa, castigada con inhabilitación por 10 a 20 años, y convencieron al fiscal general, Jesús Cardenal, quien apoyaba en principio que se interpusiera por prevaricación 'por imprudencia grave o ignorancia inexcusable', que conlleva de dos a seis años de inhabilitación.

Una vez presentada, la será estudiada por cinco magistrados del Tribunal Supremo en lugar de tres, como suele ser habitual. La Sala de lo Penal del alto tribunal acordó ayer la medida atendiendo a la especial transcendencia del caso. La Sección de Causas Especiales del Supremo, que es la competente para enjuiciar el asunto, está integrada por el presidente de la Sala, Luis Román Puerta, y los magistrados Enrique Bacigalupo y José Ramón Soriano. Los dos magistrados adicionales a los que por turno les correspondería intervenir son Joaquín Delgado y Perfecto Andrés Ibáñez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de enero de 2002