Crítica:LOS MEJORES LIBROS DE 2001
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

Ilusión novelística y ejercicio de invención

El secreto de la lejía

Luisa Castro (Planeta)

La escritora gallega Luisa Castro ha ideado un perfecto artefacto de ilusión novelística. El secreto de la lejía (novela que recomiendo por todo eso que tiene de fundamento en lo indirecto, en lo elíptico) es un ejemplo de narración en primera persona y lo es también por su sentido de la graduación psicológica (un lento y abismal camino hacia la locura) y el desarrollo, vertiginoso e imprevisible, de su trama. En esta misma línea me gustaría también, de paso, proponer La canción de Dorotea, de Rosa Regàs.

Soldados de Salamina

Javier Cercas (Tusquets)

De todas las propuestas que se han ensayado este año en la novela española para soldar realidad y ficción, la que Javier Cercas lleva a cabo en su libro es la más redonda. Lo es por dos razones: una, porque introduciendo una anécdota casi perdida en los márgenes de la historia contemporánea española con mayúsculas, le sirve a su autor para construir una narración épica de inesperado impacto tanto metafórico como moral; y dos, porque con todo ello, más una sutil inteligencia para conmover al lector, no deja nunca de ser Soldados de Salamina un ejercicio impecable de invención.

Labia

Eloy Tizón (Anagrama)

Para Eloy Tizón, autor de La velocidad de los jardines, las palabras son la unidad primigenia de todo relato, son los fragmentos, ellos mismos contenidos en sí, que irán dando sentido a lo que se relata. El protagonista de Labia no alcanza su madurez como persona (a la vez que también como personaje) mientras no lleguen hasta él el mundo de las palabras. Entre ellas y la imágenes y las voces y las presencias (físicas y relatadas) que percibe el protagonista arma su universo y la desnuda verdad del que lo rodea.

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