Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Puigneró pagará su deuda con Hacienda con la venta de terrenos en Roda

Los sindicatos de la empresa anuncian el pacto

La empresa textil Hilados y Tejidos Puigneró ha llegado a un principio de acuerdo 'satisfactorio y asumible' con Hacienda y la Seguridad Social para pagar los 17.500 millones de pesetas que les adeuda, según fuentes sindicales de la empresa. La dirección de la textil desvelará los detalles del acuerdo a los comités de empresa el próximo lunes, aunque, según UGT, la dirección ha anticipado ya que el pacto pasa por el cierre definitivo del centro de Puigneró en Roda de Ter, donde trabajan actualmente 212 personas.

Lograr un acuerdo con la Seguridad Social y Hacienda era una de las mayores preocupaciones del director general de Puigneró, Pere Puntí, desde que el 9 de noviembre de 2000 presentó una suspensión de pagos con una deuda reconocida de 24.446 millones de pesetas. Los responsables de la empresa estuvieron ayer ilocalizables y, por lo tanto, no ha trascendido el contenido de este acuerdo. Sin embargo, fuentes sindicales avanzaron ayer lo que saben.

Primitivo Cerezo, delegado sindical de UGT en Puigneró, confirmó que la dirección de la textil ha convocado a los comités de empresa el próximo lunes para explicarles el principio de acuerdo. La planta de Roda de Ter, de 90.000 metros cuadrados, era el activo de mayor valor en el mercado que tenía la empresa para conseguir líquidez para pagar la deuda. El proyecto de parcelación de la nave para vender o alquilar el espacio a otras empresas siempre ha estado sobre la mesa de negociación y, finalmente, se ha aceptado.

10.000 millones

La venta de parte del espacio podría reportar a la empresa más de 10.000 millones de pesetas, y prescindir de él no compromete el proyecto empresarial de Puigneró. Hoy ya sólo se usa el 15% del espacio disponible y trabaja en la factoría la mitad de personal que un año atrás: 212 trabajadores. Esta planta fue la más afectada de las tres que la empresa tiene en la comarca al concentrar el proceso menos rentable, la hilatura.

Esta solución estaba en la mente de todas las partes implicadas, pero Cerezo eludió evaluar la nueva situación hasta conocer cómo afectará el cierre a los trabajadores y al futuro de la empresa.

Saldar la deuda con la Administración facilitará la entrada de nuevos socios en Puigneró, tarea en la que la dirección viene trabajando en los últimos meses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de diciembre de 2001