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'Traizioak' cierra la trilogía de cuentos de Iban Zaldua

La corta pero intensa singladura narrativa de Iban Zaldua (San Sebastián, 1966) es una pelea continua con sus obsesiones. En su última obra, titulada Traizioak (Traiciones), que se presentó ayer en San Sebastián, recopila 40 cuentos que giran entorno a la traición. Su amigo, el escritor y editor Inazio Mujika Iraola definió el libro como un compendio de 'fabulaciones de la actualidad'. Zaldua, colaborador de EL PAÍS, aún a riesgo de caer en la 'autocrítica', explicó que ha pretendido conjugar 'ficción y experimentación' en un intento de hacer 'juegos con la literatura'.

Cuando en 1999 escribió Ipuin euskaldunak (Cuentos vascos), Iban Zaldua no imaginaba que años después iba a cerrar un círculo literario. Entremedias, en 2000, publicó Gezurrak, gezurrak, gezurrak (Mentiras, mentiras, mentiras), todos con el sello editorial de Erein. Ahora cierra la trilogía con Traizioak.

El último libro de Zaldua -él prefiere denominarlo 'colección de cuentos'- está sometido al rigor y la disciplina que entraña el fenómeno del columnismo o articulismo periodístico. El joven escritor donostiarra ha recopilado en Traizioak sus trabajos publicados durante esta última época en los periódicos EL PAÍS y Euskaldunon Egunkaria, aunque la obra contiene además otros relatos añadidos, aunque en todos los casos bajo una constante: la ficción y la fantasía.

La fábula como constante

Zaldua, historiador y profesor de Historia Económica en la UPV, se declara un enamorado de la literatura fantástica y la ciencia ficción, de ahí que la fábula sea una constante en su escritura. 'La fantasía puede dar luz a muchos problemas de la realidad', afirmá el autor. No es una casualidad que el primer capítulo de su último repertorio de cuentos vaya dedicado a las tradiciones al realismo.

Traizioak reúne en 186 páginas un total de 40 cuentos, la mayoría micronarraciones, que 'en ningún modo pretenden ser un estudio filosófico sobre la traición', aunque Zaldua se confiesa un 'apasionado de los traidores'. La traición quedó grabada en la mente de Zaldua cuando, a los 15 años, le llamaron traidor por no secundar una huelga convocada entonces por Ezker Abertzaleak, según contó ayer durante la presentación del libro. Sin embargo, Zaldua no se traiciona cuando dedica un espacio preferente del libro (la contraportada) a Judas, el personaje que, a su juicio, encarna como nadie el arte de la tradición.

En Traizioak, el autor fabula además sobre la traición al realismo, a la revolución, a la memoria, a la patria y a la literatura, los cinco bloques en los que se divide el libro.

Por último, Zaldua aseguró que su último trabajo es también un alegato del cuento, una 'reivindicación' de este género literario, que sobrevive frente a la 'fiebre de la novela', afirmó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de diciembre de 2001