Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Eusko Ikaskuntza aborda en su congreso los avances en antropología genética vasca

Un profesor de Oxford insta a respetar las regiones en la nueva Europa

La segunda jornada del 15º Congreso de Estudios Vascos, que organiza Eusko Ikaskuntza y concluye esta tarde en San Sebastián, abordó ayer, entre otros muchos aspectos, los progresos que se han dado en la última década en materia de antropología genética de la población vasca. La catedrática de Antropología Física de la Universidad del País Vasco (UPV) Rosario Calderón manifestó que, según constatan diferentes fuentes de investigación, en estos momentos se puede afirmar que "los vascos no son genéticamente homogéneos".

Calderón subrayó que en la década de los noventa se ha progresado de manera "muy sensible" en los conocimientos sobre el patrimonio genético de los vascos. Y es que, por un lado, las investigaciones se han extendido a todos los territorios vascos y, por otro, se ha ampliado la cantidad de marcadores genéticos estudiados. Pero, además, según expuso, la información genética se ha interrelacionado con datos lingüísticos, demográficos, geográficos y arqueológicos.

Los estudios permiten sostener que "la población vasca no es genéticamente homogénea", manifestó la catedrática de Antropología, quien señaló que la población autóctona de Guipúzcoa es la que muestra "las mayores distancias genéticas" en relación con las otras subpoblaciones vascas. Una explicación a esas diferencias "pudiera ser" que, históricamente, en Guipúzcoa se aprecia una estructura marital más concentrada entre su población autóctona y un mayor uso del euskera, lo que, unido a que es el único territorio que no limita con provincias donde no se habla vascuence, podría haber derivado en "una restricción al flujo génico", apuntó.

Las últimas investigaciones arrojan también otros datos "interesantes", como que las poblaciones autóctonas del norte de Navarra están "muy próximas" genéticamente a las de la Baja Navarra, en el País Vasco francés, hecho que se ha interpretado como consecuencia de la existencia del corredor geográfico de Roncesvalles a lo largo de la historia, según indicó la conferenciante. Y añadió que, en función de los datos genéticos, la población vascofrancesa está más próxima a las europeas de lo que pudieran estar las poblaciones vascas asentadas en España. Calderón agregó que no existen datos para afirmar que los vascos son genéticamente distintos al resto de españoles, aunque se aprecien diferencias en "algunos genes".

Los desafíos en la construcción de la nueva Europa fue otra de las cuestiones debatidas en el congreso. El profesor de la Universidad de Oxford Stephen Weatherill disertó sobre las competencias de la Unión Europea y abogó por mantener un sistema "más dinámico" de relaciones entre los distintos estados miembros, en el que "se respeten las sensibilidades de las diferentes regiones". En su opinión, la elaboración de una Constitución europea derivará en que "una parte gane y otra pierda", lo que, según destacó, es "potencialmente peligroso".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de noviembre de 2001