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Fox cumple un año de gobierno con cambios mínimos en México

La corrupción, la pobreza y los secuestros imperan en el país

El presidente de México, Vicente Fox, primero de la oposición desde 1929, es objeto de chacota entre los caricaturistas, la sátira lo escarnece y en la farsa Don Fox Tenorio aparece esquivando culpas, con antifaz y a caballo. El gobernante decepciona en los análisis porque, al año de su investidura, apenas presenta logros tangibles. Las libertades democráticas prosperan, pero la corrupción, la pobreza o la industria del secuestro son aún bastiones.

La transición más importante en casi un siglo se percibe incierta, y la construcción de un Estado de derecho es objetivo pendiente. "¡Callad, por Dios! ¡Oh, Don Fox, / que no podré resistir / los seis años sin morir!", exclama Doña Mex, personaje que en la representación chusca encarna a México, una nación de 100 millones de habitantes progresivamente impacientes con su presidente, que mañana cumple el primero de sus seis años de mandato. Le exigen resultados. "Denme tiempo", dice él.

La revista Proceso le dedicó 14 páginas de reproches. "Un presidente en la picota", tituló en portada. "No me van a tumbar con críticas", manifestó aquél. La minoría oficial en el Congreso y la recesión de Estados Unidos malograron sus principales promesas: una reforma fiscal integral que aporte 14.000 millones de dólares adicionales a un presupuesto devorado por la servidumbre de la deuda externa y un crecimiento económico sostenido.

Pero la inexperiencia, cuando no la torpeza, y la ausencia de operadores políticos capaces de conciliar dentro del nuevo pluralismo explican también, según las fuentes consultadas, el fracaso de varias iniciativas de gobierno, o su ausencia. Los esfuerzos oficiales por una democracia moderna son tan manifiestos como erráticos, o ejecutados algunos a rebufo de las críticas. "Fox ha gastado un año en la reiteración de un mensaje de optimismo que carece de referentes con la realidad del ciudadano", resume el analista Carlos Ramírez. El 50% de sus compatriotas siguen en la pobreza, el precio del crudo cae, las reformas estructurales no se ejecutan y la justicia distributiva es todavía inexistente.

El 2 de julio del pasado año, el empresario que fue presidente de Coca-Cola en México derrotó al Partido Revolucionario Institucional (PRI), régimen durante siete decenios, putrefacto en alguno de sus tramos. El país recuperó la ilusión perdida. Vicente Fox prometió una revolución educativa y productiva, un crecimiento de siete puntos, más de un millón de empleos, una justiciera reforma fiscal y solucionar el conflicto de Chiapas. No ha sido posible, y políticas priístas por él criticadas, el paternalismo de Estado concretamente, siguen vigentes ante la ausencia de alternativas.

La popularidad del jefe del Estado, según el Centro de Estudios de Guadalajara, cayó del 8,2% al 6,5%. El grueso de los analistas es más implacable: México está desorientado, sin rumbo, detenido en un Congreso más atento a intereses miopes que a razones de Estado; en un Consejo de Ministros donde pugnan progresistas y conservadores, nacionalistas y pragmáticos; en las desavenencias internas de los partidos o lastrado por los sectores irreductibles del viejo régimen priísta y sumido en el fracaso del cabildeo entre el Ejecutivo y los legisladores. "No hay consenso para casi nada", reconoció un ministro.

La recesión de Estados Unidos sometió a México, que exporta a los mercados norteamericanos el 85% de sus mercancías. El PIB registra hoy un crecimiento cero, se perdieron medio millón de puestos de trabajo, la reforma tributaria permanece bloqueada en el Parlamento al incorporar un IVA del 15% a alimentos y medicinas, y los zapatistas no aceptaron la ley sobre derechos y culturas de los diez millones de indígenas. Además, el partido gubernamental, el conservador Partido de Acción Nacional (PAN), lejos de formar una piña con el Gobierno, objeta públicamente alguna de sus políticas. "Nos toca generar ideas creativas", admitió un presidente bajo un hostil escrutinio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de noviembre de 2001