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Cuatro turistas, muertos en una riada en la isla de La Palma

Al menos un centenar de personas pasan la noche aisladas en Parque Nacional de Taburiente

Cuatro turistas alemanes fallecieron ayer tras ser arrastrados por una tremenda riada que les sorprendió durante su visita al Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, en la isla canaria de La Palma, que ha sido declarada zona catastrófica. La crecida en el Barranco de las Angustias se llevó a estos cuatro y a otras tres personas del mismo grupo que se salvaron, si bien una mujer está herida grave. Otras 66 quedaron aisladas en un pequeño refugio del parque y se desconocía la suerte de 20 escaladores austriacos.

El guía que acompañaba al grupo de turistas alemanes avisó a las 14.45 de que siete personas habían sido arrastradas por las aguas. El caudal del Barranco de las Angustias bajaba con tal fuerza que uno de los cadáveres apareció en el puerto de Tazacorte, a unos tres kilómetros, donde desemboca la rambla tras atravesar el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, un cráter volcánico de 10 kilómetros de diámetro y 1.500 metros de desnivel.

La esposa de una de las víctimas fue rescatada con heridas graves junto al cauce del barranco y trasladada al Centro de Salud del municipio de El Paso, según informó Protección Civil.

Otras 66 personas tuvieron que pernoctar apretados en un pequeño refugio del parque nacional al no poder acceder a ellos para sacarles de la Caldera. Y 20 escaladores de la Escuela Alpina de Innsbruck (Austria) permanecían en el parque nacional sin que al cierre de esta edición se conociese su estado ni localización exacta. Otras 15 personas, acompañadas de miembros de los servicios de rescate, pasaron la noche en la Caldera al entender que corrían menos peligro que si intentaban salir del parque. Además unos 40 escolares de Las Palmas de Gran Canaria fueron evacuados, a un hotel de Los Cancajos, en Breña Baja, así como otros 15 turistas y 80 vecinos del caserío de El Riachuelo, en El Paso, en la zona sur del parque nacional. Pero dado que el acceso a la Caldera de Taburiente es libre y tiene numerosas pistas y caminos, los servicios de emergencia no sabían si había más personas atrapadas.

Para socorrer a todas estas personas se trasladaron efectivos del Grupo de Intervención de Emergencias, Policía Local de Los Llanos de Aridane, El Paso y Santa Cruz de La Palma, de la Guardia Civil, Servicio de Urgencia de Canarias, Cruz Roja y Área de Salud de Santa Cruz de La Palma.

Protección Civil ha informado del traslado en helicóptero de dos nuevos grupos de rescate de la Guardia Civil, uno de montaña y otro de actividades subacuáticas para colaborar en las tareas de salvamento.

La Dirección General de Emergencias había decretado la alerta meteorológica en toda la comunidad canaria por el temporal, que hoy comenzará a remitir tras desplazarse al este, hacia Lanzarote y Fuerteventura, donde anoche se cortaron carreteras y líneas telefónicas. En menos de 24 horas cayeron entre 40 y 120 litros por metro cuadrado en distintos puntos de las islas, generando cortes de carretera y energía, inundaciones de colegios, viviendas, apartamentos y tiendas, retrasos y cierres en los puertos y aeropuertos, reventones en sistemas de alcantarillado de numerosos municipios y desprendimientos de árboles, rocas y piedras sobre carreteras y autovías.

Pero lo peor tocó en La Palma, donde cayeron más de 120 litros por metro cuadrado, que anoche fue declarada zona catastrófica en una moción urgente en el Senado a instancias de Coalición Canaria. El aeropuerto de la isla permaneció cerrado durante varias horas y numerosas carreteras de Mazo y Breña Baja fueron cortadas.

En Gran Canaria, una mujer resultó herida grave al ser arrastrada por una tromba de agua en el Barranco de la Verga, en el municipio de Mogán, informó la Delegación del Gobierno.

15 niños, heridos

Además 15 niños resultaron heridos a causa del vendaval en el parque de Las Rehoyas de Las Palmas, donde se celebraban diversos actos programados por el Ayuntamiento con motivo del Día Mundial de la Infancia, informa Efe. Los pequeños recibieron el impacto de las carpas instaladas en el lugar y de otros objetos, y testigos presenciales manifestaron que algunos de ellos se vieron levantados del suelo junto a los castillos hinchables en los que jugaban. A los menores se les han observado contusiones, heridas y alguna fractura.

En esa isla las inundaciones obligaron al desalojo de colegios, tiendas y apartamentos en la costa turística de San Agustín, Playa del Inglés y Maspalomas (en el municipio de San Bartolomé de Tirajana), donde se produjeron cortes de carreteras y de energía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de noviembre de 2001