Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Salud investiga un extraño caso de paludismo de una mujer en Córdoba

La Delegación de Salud en Córdoba ha abierto una investigación para esclarecer el contagio de paludismo de una mujer ingresada en el Hospital Reina Sofía. La afectada ingresó en la Unidad de Cuidados Intensivos del citado hospital tras sufrir un grave accidente. Durante su tratamiento recibió hasta 100 transfusiones. El director del Centro Regional de Transfusiones Sanguíneas de Córdoba, José Luis Gómez Villagrán, cree que es posible que el contagio se produjese a través de la sangre que recibió la paciente. Por eso ha puesto en marcha la búsqueda de los donantes que podrían ser portadores de la enfermedad.

El paludismo es un mal propio de latitudes tropicales que causa el plasmodium, un parásito del mosquito anofeles y es una enfermedad extremadamente rara en España. Sus síntomas son fiebre alta, náuseas, temblores, dolor de cabeza y debilidad general; en algunos casos puede ser mortal. Unos 400 millones de personas se infectan cada año en todo el mundo, sobre todo en África. Este mal es el responsable de alrededor de 25 millones de muertes cada año.

Gómez Villagrán explicó que este contagio sólo puede haberse producido por tres vías: por la picadura de un mosquito infectado, por intercambiar jeringuillas con un enfermo o como consecuencia de una transfusión de sangre contaminada.

Una vez descartada la posibilidad de que la mujer viajase a países tropicales y contrajese el paludismo allí, señaló Gómez Villagrán, es preciso investigar a las personas que donaron la sangre que se utilizó en las transfusiones, 'no sólo para evitar que el enfermo continúe haciéndolo en lo sucesivo, sino para que reciba el tratamiento médico necesario', precisó.

Sin motivo de alarma

El parásito responsable del paludismo se instala sólo en los glóbulos rojos. El hecho de que, de las 100 transfusiones que recibió la paciente, sólo 70 fuesen de glóbulos rojos, limita el número de donantes que deben someterse a las pruebas en cuestión. El doctor insistió en que el contagio por transfusión es estadísticamente muy raro: se produce en un caso de cada cuatro millones. Hizo hincapié en que ni los donantes ni los receptores de las transfusiones deben alarmarse, 'porque no hay razón para ello'.

La investigación, que están desarrollando cinco técnicos, comenzó el lunes, nada más diagnosticar el paludismo a la enferma. Lo primero, explicó el doctor, es localizar a los donantes, y luego es preciso realizarles un estudio epidemiológico. 'El proceso puede ser muy breve o alargarse enormemente, no podemos predecir cuándo terminará', advirtió Gómez Villagrán. 'Incluso es posible que el origen de la infección no pueda detectarse nunca'.

Fuentes del hospital informaron de que la paciente se encuentra estable, evoluciona favorablemente y responde bien al tratamiento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de noviembre de 2001