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Reportaje:

Los 75 años de ahorro de Caixa Catalunya

El Rey destaca que 'sin las cajas de ahorro, las familias y las 'pymes' no habrían progresado lo mismo'

'Promover en los habitantes de la provincia, desde su más tierna infancia, la virtud del ahorro, base fundamental de la prosperidad de los pueblos', ésa era la razón de existir de la Caja de Ahorros Provincial de la Diputación de Barcelona, según el discurso fundacional de su primer presidente, Josep Maria Milà, a la sazón presidente de la Diputación barcelonesa.

La entidad, que el pasado 26 de octubre cumplió 75 años, echó a andar con una dotación inicial de 50.000 pesetas y cuatro trabajadores en el Palau de la Diputación (hoy Palau de la Generalitat). La inauguró Alfonso XIII, por lo que ayer, en la conmemoración del 75 aniversario, la presencia de los Reyes, Juan Carlos y Sofía, daba plena solemnidad al acto.

El Rey Juan Carlos resaltó en su parlamento -que hizo parcialmente en catalán- el papel 'fundamental' de las cajas de ahorro españolas en el desarrollo social y económico. 'Las cajas han crecido en España de la mano del progreso económico y social de las capas más amplias de nuestra sociedad', dijo el Rey, quien añadió que 'el progreso de las familias y las medianas empresas del país no habría sido probablemente el mismo sin el apoyo de las cajas'.

Antoni Serra Ramoneda, presidente de la que hoy es la tercera caja de ahorros española, con unos activos totales de 4,6 billones de pesetas y 4.847 empleados, defendió en su parlamento el mantienimiento del actual marco jurídico de las cajas bajo el 'discreto y sabio control' del Banco de España, la Generalitat y la Diputación de Barcelona. Por su parte, Jaime Caruana, gobernador del Banco de España, glosó la evolución del sistema financiero español desde 1926, cuando nació Caixa Catalunya, hasta hoy; también elogió el papel de las cajas de ahorro en la crisis de 1929 y durante la guerra civil, la autarquía y el desarrollismo franquista. Caruana destacó la capacidad de adaptación a los nuevos tiempos que han tenido estas entidades de ahorro y las animó a continuar en el esfuerzo de contener gastos y mejorar el control de los riesgos.

En el acto intervino también Manuel Royes, presidente de la Diputación de Barcelona, quien destacó la voluntad de servicio de la entidad y su función en el reequilibrio social de Cataluña, 'un país que tiene tan arraigado el sentido del ahorro como el de la solidaridad', dijo Royes.

Por último intervino Jordi Pujol, presidente de la Generalitat, quien dijo que en los países que no disponen de recursos naturales se da más importancia al ahorro. Pujol afirmó que la Generalitat seguirá siendo fiel al 'compromiso de respeto' con las cajas de ahorro catalanas.

Al finalizar el acto, al que asistieron entre otros el ministro de Administraciones Públicas, Jesús Posadas; el consejero de Economía y Finanzas, Francesc Homs; el alcalde de Barcelona, Joan Clos, y la delegada del Gobierno, Julia García-Valdecasas, los Reyes firmaron un documento conmemorativo del 75 aniversario, similar al que firmó Alfonso XIII en la inauguración de las primeras instalaciones de la entidad.

En los orígenes de Caixa Catalunya, la beneficencia figuraba como finalidad primordial de la entidad, mientras que el aspecto financiero era considerado secundario. La oficina que abrió en la calle del Bisbe (dentro de la Diputación) se dedicaba a convencer a los trabajadores de utilizar sus servicios en lugar de guardar el dinero bajo una baldosa o escondido en el colchón.

Durante la República pasó a depender de la Generalitat y Francesc Macià fue presidente de la entidad. Al crecer la actividad, en 1935 trasladó la sede a la calle de Fontanella. La posguerra devolvió el control de la entidad a la Diputación de Barcelona. En 1957 trasladó su sede al emplazamiento actual, la calle de Antoni Maura, 6 (antiguo Banco de España en Barcelona) y reorientó su actividad hacia la financiación de la vivienda de capas sociales necesitadas.

Pero no fue hasta finales de la década de 1970, especialmente a partir de 1977, cuando la Caixa d'Estalvis de Catalunya se convierte en una entidad financiera moderna que actúa con una amplia gama de instrumentos financieros aprovechando la equiparación operativa de cajas de ahorro y bancos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 31 de octubre de 2001