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Imperio Argentina reconstruye su intensa vida en sus memorias

La artista afirma que no se acostó con Hitler porque no quiso

Hitler le enviaba ramos de flores, fue novia de Carlos Gardel, conoció a Marlene Dietrich, trabajó con Visconti y fue la musa del director Florián Rey. Imperio Argentina (Buenos Aires, 1910) ha decidido publicar ahora sus memorias porque antes era peligroso decir verdades, y para contar lo bueno y lo malo de su vida: 'Malo ha habido poco, pero muy fuerte. Soy una mujer que ha perdido a sus dos hijos'.

Malena Clara, publicado por Temas de Hoy y escrito con la colaboración de Pedro Manuel Villora, no es una biografía morbosa, salvo en la parte que habla de sus ex maridos. Florián Rey, al que no llegó a ver desnudo pese a estar varios años casada con él, que la pegó cuando le dijo que lo abandonaba y la apartó de su hijo, al que ella veía con cuentagotas, pese a que su padre le metió en un internado. Y Ramón Baíllo, conde de las Cabezuelas -'un hombre sucio que carecía del sentido de la higiene'-, que luego resultó ser un estafador.

La protagonista de La hermana San Sulpicio ni se acostó con Adolfo Hitler ni fue novia de Marlene Dietrich. 'En mi vida ha habido muchos hombres, pero sólo me he acostado con ellos por amor, y de ello hablo largo y tendido en el libro. Si Hitler me hubiera gustado, también me habría ido a la cama con él'. Resistir el acoso del führer fue complicado. 'Me mandó muchos regalos, sobre todo flores, y me respetó. Creo que saqué de él la parte buena'. Declaraciones de ese tipo le han valido que la tachen de nazi. 'Soy respetuosa con las ideas de los demás. Me gustaría que conmigo fuese igual'.

Tras su estancia en Berlín con el que entonces era su marido, Florián Rey, con todos los gastos pagados por el Gobierno alemán, Imperio Argentina quedó marcada para siempre: 'Huí de Berlín tras ser testigo de la noche de los cristales rotos (28 de noviembre de 1938) y comprobar que dos amigos míos judíos se habían suicidado para evitar ser asesinados', cuenta. 'Puedo decir después de haber vivido todas las guerras del siglo pasado que no hay nada peor que una guerra. La vida es muy corta, y a mí me encanta la vida'.

Su salida de la capital del Tercer Reich no fue precisamente airosa. Se había enamorado de Rafael Rivelles, y su marido, Florián Rey -'sus relaciones con el bando nacional eran muy estrechas'-, había presentado una denuncia contra ella. 'Aquello significaba que a todos los efectos se me consideraba una mujer casada que había cometido adulterio, abandonando marido e hijo; me había convertido oficialmente en una prostituta'. Ser una mujer liberal en los años cuarenta no era nada fácil.

La protagonista de Morena Clara se muestra parca cuando se le pregunta si se vio retradada en la película de Fernando Trueba La niña de tus ojos. 'Ni me molestó ni era un plagio de mi vida. No era yo', corta tajante. 'Hay mucha gente canalla que ha querido hundirme'.

A sus 92 años, Imperio Argentina sigue en activo y 'sin retoques'. Vive sola en Benalmádena y cada tarde acude puntual a sus clases de canto. Por el escenario sacrificó el amor cuando hizo falta. 'Esta profesión es tremenda'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de octubre de 2001