La policía atribuye al 'comando Aranba' la voladura de una discoteca navarra con 30 kilos de dinamita

San Sebastian / Bilbao - 18 oct 2001 - 22:00 UTC

La policía cree que el comando Aranba, el núcleo del complejo Donosti desarticulado el miércoles, colocó el 28 de septiembre los 30 kilos de dinamita usados para volar una discoteca de Lakunza (Navarra), según fuentes de la investigación. El director general de la Policía, Juan Cotino, no precisó ayer este extremo durante la exhibición de parte del material incautado al comando, aunque sí admitió que en los registros se habían localizado tres bolsas vacías de 10 kilos de dinamita Titadyne.

Los dos liberados del comando Aranba (en homenaje a Zigor Aranbarri, uno de los cuatro etarras muertos al estallarle la bomba que portaban en Bilbao), Luis Mariñelarena y Roberto Lebrero, estaban instalados en una casa destartalada de Soraluze (Gupúzcoa) del miembro legal (no fichado) Ángel Murgoitio, y fueron localizados al hacer el primer contacto -'hace pocos días', dijo Cotino- con otros legales ya vigilados. El 11 de octubre fue robado en la vecina Mondragón el coche hallado en el garaje del portavoz de Batasuna de Azkoitia, Asier Altuna, ya preparado como coche bomba, lo que podría ser el motivo del primer contacto.

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El comando tenía en su poder cuatro pistolas de munición 9 milímetros parabellum (dos HS y dos Astra A-75) y un subfusil Mat. Los análisis de balística realizados hasta ahora han revelado que ninguna de estas armas ha sido utilizada, lo cual refuerza la idea de que los dos liberados estaban recién instalados en Guipúzcoa para una campaña de atentados. Según Cotino, ambos 'tienen experiencia de matar' y muchos medios. Además del armamento tenían un arsenal mortífero como ocho ampollas de mercurio para su utilización en artefactos explosivos trampeados; una bomba lapa preparada para ser utilizada, dos granadas Mecar y los 64 kilos de Titadyne. Además, disponían de un listado de hasta 20 objetivos, que incluye a miembros y cargos electos del PP y el PSE, empresarios y miembros de la policía y la Guardia Civil

El Ayuntamiento de Azkoitia -9 PNV-EA, 4 Batasuna, 2 Batera, 1 PP y 1 PSE- celebró ayer un pleno extraordinario en el que, en medio un público atronador que portaba carteles a favor de los presos, PNV-EA aprobaron una moción en la que muestran su solidaridad con los familiares de los detenidos y reclama el respeto de los derechos humanos de éstos. Además, se exigía a ETA el abandono de la violencia. EH presentó un texto en el que sólo expresa preocupación por la posibilidad de que los detenidos sean torturados. La edil del PP, María Pilar Elías, votó en contra de ambas mociones y reclamó 'derechos humanos para todos porque hay muchos que no tenemos libertad ni paz'. Elías, viuda de Ramón Baglieto, un militante de UCD asesinado por ETA en 1980, intervino en solitario en medio de gritos de 'torturadora'.

El consejero de Interior, Javier Balza, resaltó ayer la 'normalidad absoluta' con la que funciona la comunicación entre la Ertzaintza, policía y Guardia Civil. 'Tengo el compromiso del ministro, pero no hace falta. Quiero decir que ya llevamos varios meses en los que cuestiones de seguridad personal, objetivos que tiene la banda, inmediatamente que se conocen y se analizan son puestos en común con independencia de cual haya sido el cuerpo que haya obtenido la información'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 18 de octubre de 2001.

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