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GENTE

UN OBISPO VETA EL HIMNO DE ASTURIAS

El Asturias, patria querida, una canción de origen y autoría ignotas, fue en los años sesenta el himno de la intelectualidad española que quería expresar su solidaridad con la lucha antifranquista de los mineros asturianos en huelga. La dictadura detuvo a los cantantes, y entre otros al escritor Manuel Vázquez Montalbán, y emprendió una campaña cívica en la televisión oficial que, bajo el lema Piense en los demás, equiparaba la canción más entrañable para los asturianos con una melodía de beodos pendencieros y noctámbulos. El spot se retiró de la televisión estatal tras una protesta formal de la Diputación Provincial de entonces. Ahora, el obispo auxiliar de Barcelona, Pere Tena Garriga, acaba de prohibir su interpretación en la capital catalana en un acto religioso en honor a la Virgen de Covadonga, patrona de Asturias, según desveló ayer el diario La Nueva España, como si aún perdurase la imagen que la intentó asociar a borrachos y juerguistas. Pero desde los años sesenta para acá han cambiado mucho las cosas. El Asturias... no sólo es la expresión popular de un sentir colectivo, sino también el himno oficial del Principado de Asturias desde diciembre de 1981 y ha sido interpretado ante reyes, príncipes y estadistas. Cuando eso ocurre, los asturianos, espontáneamente, y sin que nadie nunca lo haya decretado ni regulado así, se ponen en pie. La primera vez ocurrió en octubre de 1981 en el teatro Campoamor, de Oviedo, en presencia de los reyes de España. Desde entonces, el príncipe de Asturias y la Reina son los primeros en hacer ese gesto cuando cada año el Asturias, patria querida clausura la ceremonia de entrega de los premios Príncipe de Asturias. A la Reina se la ha visto explicárselo en inglés en el palco del Campoamor a las esposas de algunos de los estadistas extranjeros galardonados. A los demás no hace falta indicárselo. También se interpretó, en Covadonga precisamente, en presencia del papa Juan Pablo II, que lo escuchó con respeto y un punto de emoción porque, según comentó luego en privado, este himno, compuesto con música festiva y texto nostálgico -porque nace del distanciamiento, acaso de un emi-grante-, se asemeja, dijo, en grado sumo a un canto polaco muy popular en su infancia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de septiembre de 2001