Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Conferencia Episcopal dio el visto bueno en 1998 al libro de texto de religión retirado por Anaya

La Editorial Anaya ordenó ayer retirar todos los ejemplares de su libro de texto para 4º de la ESO (16 años) Religión católica. Serie nuestro mundo después de que el Colectivo de Gays y Lesbianas de Madrid (Cogam) denunciara su carácter 'homófobo'. El texto, aprobado por la Conferencia Episcopal el 27 de julio de 1998, establece que 'la Biblia contempla la homosexualidad como parte de la historia del pecado y de la alienación creciente (Génesis 9, 20-27; 191-29). San Pablo reprueba este comportamiento sexual considerándolo como resultado de una cultura pervertida y de un ambiente totalmente alienado (Rom 1,18-32)'.

'Nos parece demencial que se estén enseñando estas cosas en los colegios públicos. En las iglesias, que hagan lo que quieran, que para algo es su feudo', afirmó Beatriz Gimeno, portavoz del Cogam. Gimeno considera que el libro 'vulnera los derechos constitucionales'. El volumen, escrito por Manuel Bellos Sánchez y Carmen Varela Gallego, también sostiene que 'la moral cristiana condena las corrientes que exaltan el comportamiento homosexual, propugna una educación sana que prevenga este tipo de desviación, insta a buscar los medios adecuados para superar esta tendencia o al menos para controlarla si ésta fuera irreversible'.

'Entendíamos que el libro de texto se ajustaba a derecho porque había sido aprobado por la Conferencia Episcopal Española [CEE] en 1998', manifestó José Manuel Segura, director de comunicación de Anaya. 'Pero, si contiene frases que pueden ser molestas para un colectivo, es razón suficiente para ordenar su retirada'. La editorial ha comunicado tanto a sus autores -Manuel Bello Sánchez y Carmen Varela Gallego- como a las distribuidoras su decisión.

Bello, de 60 años, 40 de docencia y profesor de Religión en el Instituto Ciudad de los Poetas, negó en declaraciones a Efe que su libro atente contra los valores constitucionales, porque no obliga a los alumnos 'a pensar así'. 'La Conferencia Episcopal nos da los contenidos y nosotros los desarrollamos desde el punto de vista didáctico', explicó este docente, que reconoció que la mayoría de los alumnos no está de acuerdo con estas ideas. Este diario intentó, sin éxito, conseguir la versión de la CEE.

El real decreto que regula la enseñanza de la religión en los centros educativos (el 2438, de 16 de diciembre de 1994) deja en manos de 'las respectivas confesiones religiosas' la 'supervisión y aprobación' de los libros de texto y del material que se emplea en clase de Religión. Pero establece límites: 'Respetar en sus textos e imágenes los preceptos constitucionales y los principios a los que se refiere el artículo 2.3 de la LOGSE'. En este artículo se deja bien claro 'el rechazo a cualquier tipo de discriminación', así como 'la efectiva igualdad entre los sexos'.

La confederación laica de asociaciones de padres CEAPA calificó de 'muy grave' que este libro se haya empleado en los institutos, 'pagados con dinero público, para hacer proselitismo'. 'Hemos observado que, en ocasiones, los postulados de la Iglesia católica entran en contradicción con los derechos constitucionales', advirtió Eulalia Vaquero, que recientemente, y debido a los despidos de profesores de religión, ha solicitado una revisión del acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede de 1979 por el cual la enseñanza de religión católica es de oferta obligada por los colegios e institutos, pero de carácter voluntario para los padres. Éstos pueden escoger para sus hijos 'actividades de estudio alternativas', unas disciplinas que, al igual que la asignatura de religión, no computan en el expediente.

La confederación de padres religiosos Concapa declinó hacer declaraciones sobre el asunto. 'No conozco el libro. Cuando lo miremos, ya haremos una valoración', dijo su presidente, José Manuel Romero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de septiembre de 2001