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OPINIÓN DEL LECTOR

Bien por Savater

No pude leer, y lo siento, el artículo de Savater Jugando a papas y a mamas, creo que se titulaba, sobre la absurda pretensión de los homosexuales de adoptar niños. Pero me lo contaron. Ya era hora de que una voz autorizada desafiando la fuerte presión que el colectivo gay ejerce sobre nuestra sociedad expresara su repulsa a una situación verdaderamente rocambolesca como es el hecho de que un niño que procede de un hombre y una mujer, tenga dos padres o dos madres. ¿Dónde están los derechos del niño, que deben ser contemplados en cualquier tipo de adopción?

Uno puede hacer con su vida lo que quiera, pero de ahí a involucrar en ella a otros seres, y más si son niños, va un abismo. No se ayuda a los homosexuales dándoles lo que pidan, se ayuda a éstos y a cualquiera diciendo la verdad. Pero no es fácil hacerlo. Lo sé.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de septiembre de 2001