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La presidenta de la AVL pide diálogo para cerrar el debate sobre los autores

La Acadèmia evita pronunciarse oficialmente al no ser competente

La presidenta de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), Ascensión Figueres, realizó ayer, a título personal, una apelación al consenso y diálogo entre la Administración y todos los sectores educativos implicados en la polémica por el documento provisional de contenidos para ESO y Bachillerato que elimina todos los nombres de escritores catalanes y mallorquines en la asignatura de valenciano que aparecen en el decreto actual. Figueres aseguró que la Acadèmia no se pronuncia sobre la materia al no ser competente.

Al término de la reunión de la junta de gobierno de la AVL, Figueres, del PP, enfatizó que no es competencia de la institución pronunciarse sobre decretos de contenidos de la Consejería de Educación, ni establecer la política educativa, sino que su cometido es velar por que los libros de texto se ajusten a la normativa. Ante la pregunta de si el decreto puede servir como arma contra el funcionamiento aún incipiente de la Acadèmia, Figueres señaló que no le afecta ni le afectará. La presidenta subrayó que con su apelación al consenso expresaba una opinión personal. No obstante, Antoni Ferrando, miembro de la junta de gobierno, indicó que tan sólo se había acordado esa mención al consenso, además de establecer la incompetencia de la AVL en la cuestión.

Otros miembros de la Acadèmia, como el profesor Albert Hauf, que no forma parte de la junta de gobierno, manifestaron su contrariedad por el hecho de que no hubieran sido consultados sobre una materia en la que, a su parecer, la institución debería pronunciarse. Figueres afirmó que la reunión de ayer no trataba este asunto.

Sin embargo, el documento provisional del decreto de mínimos continuó presidiendo ayer el debate político valenciano. El consejero de Educación y Cultura, Manuel Tarancón, reiteró que el propósito de la Generalitat es 'asegurar que los grandes autores valencianos se conozcan de forma obligatoria'. El consejero anunció que próximamente mantendrá una reunión con los editores, si bien afirmó 'no entender' la polémica ni la preocupación de los editores. Tarancón dijo echar en falta 'ese vigor del mundo editorial valenciano cuando en el decreto de 1994 no estaban autores como Ausiàs March o Joan Martorell', según recoge Efe. En el citado documento, ahora en vigor, se especifican los periodos literarios que se han de estudiar. En alguno casos se mencionan expresamente algunos escritores representativos, tantos valencianos como catalanes o mallorquines, y en otros, como en el caso del Segle d'Or de la literatura valenciana (al que pertenecen March y Martorell), que ocupa todo un bloque, no.

Desde la Mesa per a l'Ensenyament en Valencià y desde el sector editorial se preguntaban ayer por qué, tratándose de un documento de mínimos, no se optaba por establecer periodos, sin incluir sólo los nombres valencianos. Tampoco se discute la importancia de los autores reseñados ahora en el nuevo documento de contenidos, sino la decisión de excluir a los catalanes y mallorquines.

Fuentes próximas a la Consejería de Educación sugirieron que el nuevo documento fue remitido el pasado agosto a las editoriales, aprovechando la coyuntura favorable del pacto lingüístico, con el fin de introducir aportaciones y que llegara consensuado al Ministerio de Educación, que ha de aprobarlo. Las reuniones, no obstante, se empezarán a celebrar la semana que viene a petición de los editores. También, la Mesa per a l'Ensenyament en Valencià ha solicitado reunirse con diversos cargos implicados.

Tarancón, por su parte, insistió ayer en sus declaraciones en que la lista de escritores está 'abierta al diálogo', según recoge Europa Press. También señaló que la consejería ha añadido escritores valencianos al decreto de mínimos del ministerio en la asignaturas de lengua castellana, como Vicente Blasco Ibáñez o Gabriel Miró.

'Hay que perder los complejos a la hora de asegurar la presencia de los autores valencianos en los libros de texto y en el currículo de lengua y literatura', agregó Tarancón.

El secretario general del PSPV-PSOE, Joan Ignasi Pla, afirmó, por su parte, que el documento elaborado por la Consejería de Educación demuestra 'nítidamente' la 'pobreza intelectual' del PP en la Comunidad Valenciana. 'Es la continuación de una línea de empobrecimiento cultural del País Valenciano que comienza con la TVV y sus programas de línea frívola y sin contenido'. Al mismo tiempo atribuyó la polémica a una 'cortina de humo' lanzada por el Consell para 'desviar la atención respecto de otros problemas'.

El portavoz parlamentario socialista, Ximo Puig, se preguntó si Zaplana había leído 'algún libro de texto en valenciano' porque el dar prioridad a los autores valencianos 'ya se está haciendo'.

Por otra parte, ayer se reunió la Mesa per a l'Ensenyament en Valencià, entidad cívica integrada por los sindicatos CC OO, UGT, STEPV; Escola Valenciana; Coordinadora de Normalització Lingüística Enric Valor; profesorado universitario, de Primaria y de Secundaria. También asistieron representantes del PSPV, EU, BNV, y del Institut Interuniversitari de Filologia Valenciana. La Associació d'Escriptors en Llengua Catalana se adherió ayer a las conclusiones de la reunión.

En su informe y tras analizar el contenido del documento provisional, la entidad rechaza de plano el mismo y pide que se retire, 'dado que es documento provisional'. También reclama que se derogue el decreto de homologación de libros de texto, apelando a las recientes manifestaciones de Zaplana sobre la inexistencia de prohibiciones.

En el texto, se recuerda que los currículos actuales valencianos han sido modelo para la planificación de las políticas de comunidades como la andaluza y la vasca. Al mismo tiempo, critica la exclusión de los autores nacidos fuera de la Comunidad Valenciana, se pregunta cuál es el interés de continuar con el conflicto lingüístico y si la decisisón significa dejar fuera del estudio de la literatura castellana a autores como el mexicano Octavio Paz y el argentino Jorge Luis Borges. También arremete contra 'la falta de rigor metodológico' del decreto propuesto por la Generalitat, debido a la 'inconcreción, las carencias y las incoherencias' que son patentes incluso para cualquier persona formada mínimamente en literatura. Además, subraya que el nuevo decreto desorientará al profesorado porque entrará en vigor cuando aún no se ha generalizado la implantación de la LOGSE, entre otras cuestiones.

Por otra parte, fue el consejero de Educación y Cultura, Manuel Tarancón, quien se puso el jueves en contacto con el consejero catalán de Cultura, Jordi Vilajoana, para explicar el contenido del decreto, y no el presidente de la Generalitat, Eduardo Zaplana, como se indicó por error ayer en este diario.

Ceremonia de la confusión

Los dirigentes del PP valenciano han salido en tromba para defender el documento provisional de la Consejería de Educación que ha causado estupor por obviar a los autores no nacidos en la Comunidad Valenciana. En este contexto, el portavoz parlamentario popular, Alejandro Font de Mora, se significó ayer al declarar retóricamente que 'habría que preguntar a la oposición qué tienen contra escritores como Joan Fuster, nacido en Sueca, [Vicent Andrés] Estellés, en Burjassot, y Enric Valor, natural de Castalla'. Durante la polémica suscitada, ni en los partidos políticos, ni en los colectivos educativos, se ha alzado una voz en contra del valor literario de los escritores citados, ni en contra de otros, como el ahora secesionista Xavier Casp, que también aparecen en el documento de contenidos. El rechazo se ha producido por la exclusión de los autores no nacidos dentro de los límites de la Comunidad Valenciana. Dentro de esta ceremonia de la confusión, Font de Mora acusó al secretario general del PSPV, Joan Ignasi Pla, de defender 'los intereses catalanes para que no se enfade su mentor [Pasqual] Maragall'. 'Queremos que estén los valencianos y luego todos los que hagan falta', añadió sobre el decreto, en el que sólo se incluyen los valencianos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de septiembre de 2001

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