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El Gobierno regional aprueba un nuevo taxímetro que impide el fraude a los clientes

La instalación es voluntaria, pero el sector opina que la medida mejora la imagen del servicio

El Gobierno de Alberto Ruiz-Gallardón ha abierto un doble frente en la lucha contra el fraude en el sector del taxi. La Consejería de Economía ha cerrado dos expedientes sancionadores contra profesionales que trucaron sus contadores y ha aprobado un nuevo taxímetro -el primero del mercado- que facturará la carrera gracias a un sistema de medición vía satélite. Las asociaciones profesionales apoyan este nuevo medidor porque los taxistas 'no pueden permitirse informes de las asociaciones de consumidores donde la imagen del sector sale muy mal parada'.

En lo que va de año, el Ayuntamiento de Madrid ha sancionado a más de 50 taxistas por manipular los contadores. Algunas de las sanciones oscilan entre los tres y cuatro meses de suspensión de licencia, pero no serán firmes hasta que sean confirmadas por los tribunales. Algunos conductores colocaron, según el Consistorio, trozos de radiografías en las pantallas de los contadores para impedir una correcta visión del importe a los clientes o instalaron, incluso, un sofisticado sistema para trucar el contador.

Para evitar situaciones como ésta, el nuevo taxímetro, que aparece anunciado en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, y que se denomina IdGalileo, posee, según la Consejería de Economía, 'una serie de peculiaridades que han suscitado una gran expectación y polémica en el sector del taxi'.

Este nuevo sistema permite al vehículo estar conectado vía satélite a una central con el fin de que 'la facturación de las carreras se realice en función de los datos obtenidos por GPS, incluyendo el cambio automático de tarifa al entrar en las zonas establecidas al efecto'. Así, sería el propio sistema el que modificase el precio de la carrera al traspasar el coche una nueva zona tarifaria. Ahora, es el conductor quien avisa del cambio al cliente.

El nuevo medidor dispone, además, de un lector de tarjetas de crédito para que los usuarios puedan abonar la carrera con dinero de plástico y se reduzca así, dice la consejería, 'la cantidad de dinero que los taxistas porten ante un posible atraco'.

'Es impresentable que hoy en día no se pueda pagar con tarjeta de crédito en los taxis, cuando ya hace más de 15 años que este tipo de pago se admite en todas las gasolineras', admite Juan Sánchez, presidente de la Federación Profesional del Taxi. El sindicalista reconoce que, a veces, es difícil explicar a un extranjero que no puede pagar con tarjeta cuando toma uno de los principales transportes públicos de la capital.

El taxímetro cuenta también con una impresora que emite automáticamente la factura y una conexión, 'mediante una línea especial', con el servicio regional de emergencias 112. 'En caso de atraco, permitiría al Servicio de Protección Ciudadana escuchar todo lo que ocurra en el interior del taxi, se evaluaría la situación de peligro y actuaría en el momento más oportuno', afirman desde Economía.

Este sistema tiene, según Eduardo Arriaga, presidente del sindicato Unitrans-UGT, un problema: 'Como es un compacto, si se estropea alguno de sus componentes (impresora, GPS, lector de tarjetas...) nos quedamos sin taxímetro y tendríamos que dejar de trabajar. Ésa es su gran pega'.

El nuevo contador no será de obligatoria instalación en los vehículos de servicio público que circulan por la región, pero la Federación Profesional del Taxi anuncia 'una buena acogida'. 'La entrada del euro obligará a muchos taxis a cambiar el contador porque los más viejos no se pueden adaptar a la nueva moneda', señala Juan Sánchez.

El presidente de la Federación Profesional del Taxi cree, además, que 'la buena imagen que da' será también fundamental a la hora de que los taxistas se decidan a comprarlo. El nuevo taxímetro costará alrededor de 150.000 pesetas.

Sin embargo, Eduardo Arriaga, de UGT, opina que, 'si bien el sistema es bueno, no está tan claro que los profesionales se inclinen por él'. 'Ahora mismo existen varias empresas dedicadas a la fabricación de taxímetros, por lo que no se puede imponer un modelo por parte de la Administración, ya que se crearía un monopolio'.

Arriaga recuerda que aún está por cerrar con el Gobierno regional el acuerdo para implantar un sistema de conexión por GPS en todos los taxis. Esta conexión -que ya va incluida en el sistema IdGalileo- será sufragada a partes iguales por el Ayuntamiento y por la Comunidad, que la subvencionarán con 60.000 pesetas cada uno.

'El problema', concluye Arriaga, 'no es que salgan cosas nuevas al mercado, sino que las administraciones las apoyen hasta el final. Y pongo un ejemplo: hace unos años se crearon varias empresas para fabricar mamparas protectoras anti-atraco. Muchos las pusieron. Pero ahora, cuando se rompe una, es imposible reponerla. Las empresas, después de vender sus productos, cerraron'.

Las primeras multas millonarias

La Consejería de Economía ha abierto sendos expedientes sancionadores a dos taxistas por haber manipulado, presuntamente, los contadores de sus vehículos. Los conductores, según la Comunidad, habían trucado los taxímetros para aumentar el precio de las carreras que efectuaban. Los expedientes, que se cerrarán en los próximos días, conllevan multas a los taxistas S. E. C y V. A. M. de entre dos y diez millones de pesetas.

Economía califica las supuestas faltas cometidas por estos taxistas de 'muy graves', al haber infringido la Ley 3/1985 de Metrología, que regula el modelo y control de los contadores taquicronométricos.

No obstante, la Comunidad de Madrid rechaza hacer públicos los expedientes de ambos profesionales por entender 'que la publicación íntegra del escrito lesionaría los derechos e intereses legítimos de dichos titulares'.

Fuentes de la Comunidad admitieron ayer que ambas sanciones tienen una 'intención ejemplarizante' y que, en breve, se abrirán nuevos expedientes a otros conductores.

El Ayuntamiento de Madrid, a diferencia de la Comunidad, ha tenido graves problemas a la hora de sancionar a los infractores. Por ejemplo, el Tribunal Constitucional anuló recientemente una sanción a un taxista que llevaba recibos falsos. Los jueces consideraron que la Ordenanza del Taxi, de 1979, carecía de cobertura legal. Según los jueces, para imponer una sanción de esta envergadura -la retirada de la licencia tres meses - debe aplicarse una ley, no una simple ordenanza.

El aeropuerto de Barajas es, sin duda, el lugar donde más denuncias se ponen contra los taxistas. El año pasado se registraron 2.403 quejas ante la Policía Municipal. Buena parte de ellas se debieron a que los conductores se negaron a realizar trayectos que consideraban cortos. Algunos profesionales no están dispuestos a perder su turno frente a las terminales por una carrera que creen poco rentable.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de septiembre de 2001

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