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OPINIÓN DEL LECTOR

Deficientes-Deficiencias

Gorabide ha celebrado su Asamblea General de Socios. El evento ha pasado, un año más, sin ningún interés. Con este motivo quiero hacer unas reflexiones sobre Gorabide que, aunque con más de 30 años en el panorama de los servicios sociales, inicialmente con la denominación de Asociación Vizcaína Pro Subnormales, a buen seguro, por su carácter endogámico, resultara solo conocida por quienes se ven en algún momento 'tocados' por el mundo de la deficiencia psíquica.

De entrada llama la atención que el inicial movimiento asociativo y reivindicativo, cuando los poderes públicos hacían dejación de sus responsabilidades con este colectivo, hoy con un grado de implicación aceptable de estas, Gorabide sufre de apatía y burocratización con una respuesta social mediocre.

Y creo que en este cambio, en esta asunción de implicación, en forma equivocada, de la administración está el problema. Ya que lo que surgió para paliar una deficiencia de los poderes públicos, ha pasado a ser, en contra de sus principios fundacionales: una asociación reivindicativa y vigilante del cumplimiento de los derechos de las personas con deficiencia mental, una 'empresa', (con todas sus connotaciones las mas negativas no en vano llevamos los trabajadores dos años con el sueldo congelado), subcontratadora de servicios sociales de la Diputación Foral, a un menor costo de lo que supone la atención que presta, por imperativo legal, la propia D.F.B.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de julio de 2001