OPINIÓN DEL LECTORCartas al director
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Carta abierta de Gorka Knörr a J. M. Bandrés

El pasado 8 de mayo, en el curso de una intervención en el programa Los desayunos de TVE, hice unas afirmaciones que te afectaban, Juan Mari, y que considero gravemente desafortunadas. Queriendo decir otra cosa, lo que realmente dije se prestaba a una interpretación con la que yo tampoco puedo estar de acuerdo y que justificaría tu propósito de emprender acciones legales contra mí.

La urgencia propia de las intervenciones orales espontáneas, tendente a generalizaciones simplistas, no me puede servir de descargo. Tampoco la personalización en figuras emblemáticas de algunas actuaciones, para mí censurables, de personas que podían serte afines políticamente en el momento de los hechos. Nada tuviste que ver con los acontecimientos lamentables que yo rememoraba y que, a resultas de mi intervención, pudieran serte imputables. Reconozco mi error y te pido disculpas, en la esperanza de seguir manteniendo nuestra vieja amistad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0019, 19 de julio de 2001.