Escuela infantil de Torrelodones
Comprendo que hablar de malos tratos en guarderías es un tema de alarma social, y por ello creo que estamos juzgando y condenando sin tener en cuenta la realidad.
Tengo dos niños, de 3 años y 16 meses. Una de las cuidadoras supuestamente denunciada por malos tratos en la escuela infantil de Torrelodones se encarga de la educación de mis hijos desde que el primero tenía seis meses (es decir, desde hace dos años y medio). Durante todo este tiempo no hemos tenido ningún problema y sólo podemos decir de esta persona que es lo mejor que le ha pasado a nuestros hijos y a nosotros.
Puedo hablar de este tema porque desgraciadamente he pasado por el horror de la negligencia de una conocida guardería de Madrid donde mi hija, con tan sólo cuatro meses, sufrió una fractura de cráneo de seis centímetros a causa de un golpe que le propinó una de las cuidadoras. Su negligencia continúa cuando no informa a nadie ni le presta ninguna asistencia sanitaria. No le deseo a nadie las dos horas en La Paz esperando el resultado de la TAC y del escáner para saber si tenía derrame o daño cerebral. Rezamos tanto que, cuando todo se queda en un mal sueño, nos hubiese parecido un insulto a nuestra hija el ir a por una 'indemnización económica'.
Es después de este horror cuando esta chica entra en nuestra casa para encargarse de mi hija. Como comprenderán, después de esta experiencia, no dejo al cuidado de mi hija a nadie que no fuera de nuestra entera confianza. Mis hijos adoran a esta chica. Una persona que maltrata niños no puede disimular día tras día durante dos años y medio.
Puedo aportar informes de pediatras, psicólogos y lo que me pidan para demostrar que mis hijos jamás han vuelto a tener ningún mal golpe, no tienen ningún tipo de trauma, comen de todo, duermen fenomenal; hasta el día de hoy no han tenido ninguna pesadilla ni mal sueño, no es parte de su vocabulario las malas formas o los insultos, son sociables y alegres, y les aseguro que una gran parte de la felicidad actual de mis hijos es gracias a esta chica, la cual está siendo condenada injustamente.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Archivado En
Últimas noticias
No, no es tu imaginación: las mujeres duermen peor que los hombres (y hay razones médicas y sociales)
Así cambia el roscón de Reyes según el país (y no siempre tiene agujero)
La borrasca Francis trae una semana de frío, nieve y heladas
Entre la continuidad chavista y la transición vigilada: qué ha pasado en Venezuela tras la captura de Maduro
Lo más visto
- Última hora de Nicolás Maduro detenido y el ataque de EE UU a Venezuela, en directo | Trump vaticina que Cuba “está a punto de caer”
- El ataque de Estados Unidos a Venezuela amenaza con provocar una nueva subida del precio del petróleo
- El puto amo
- Rusia muestra su “solidaridad” con Venezuela pero descarta actuar en defensa de su aliado
- Un topo en el corazón del régimen: un agente de la CIA en el Gobierno fue clave para capturar a Maduro




























































