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MOVIMIENTO ANTIGLOBALIZACIÓN

350 entidades piden una investigación al fiscal por la carga policial de Barcelona

Rajoy y el consejero catalán de Interior avalan el dispositivo

Unas 20.000 personas marcharon pacíficamente el domingo por el paseo de Gràcia de Barcelona. En la cola de la manifestación se situaron un centenar de encapuchados que causaron destrozos en escaparates comerciales y cabinas telefónicas sin que el millar de policías desplegado interviniera. Al final de la marcha, en cambio, la policía cargó indiscriminadamente contra las personas que seguían congregadas pacíficamente en la plaza de Catalunya, entre ellos varios periodistas.

La plataforma convocante, integrada por más de 350 organizaciones políticas y sociales catalanas, anunció ayer la interposición de una querella contra la Delegación del Gobierno de Barcelona y pidió al fiscal un informe sobre la actuación de la policía. La plataforma presentó varios testigos que relataron la actuación 'provocadora' de policías vestidos con atuendos radicales tras la marcha, lo que a su juicio desencadenó la carga policial. Estos policías, la mayoría encapuchados y con vestimenta clásica del movimiento antiglobalización, practicaron varias detenciones y confraternizaron con los agentes policiales delante de los manifestantes.

La comisión de Defensa de los Derechos de la Persona del Colegio de Abogados emitió un comunicado en el que considera que la actuación policial vulneró 'el derecho a la manifestación, a la información, a la integridad física y moral, a la libertad ideológica y el derecho a la libertad y la seguridad'.

El ministro del Interior y vicepresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, mostró ayer su 'respaldo pleno' a la 'equilibrada' actuación de la policía, al tiempo que reconoció que en la marcha se habían infiltrado agentes de los servicios de Información, 'como hacen las policías de todos los países cuando prevén conflictos'.

El ministro, tras agradecer el respaldo dado a la policía por el alcalde de Barcelona, el socialista Joan Clos, calificó de 'absurdas' y de 'faltas de sensatez' las acusaciones de que la policía provocó los incidentes. Rajoy admitió que 'siempre es difícil' decidir el momento en el que hay que detener a alguien o cargar contra manifestantes.

El informe de la policía de Barcelona de las 21.20 del domingo relata que, sobre las 14.30, cuando el grueso de la manifestación dejó la plaza de Cataluña, se consideró el momento 'idóneo' para detener a quienes 'habían sido identificados y seguidos en el curso de la manifestación (...) como autores de daños en diversos comercios e instalaciones', momento en que fueron 'hostigados' por unas 200 personas procedentes de la manifestación.

Rajoy destacó que, tras estos incidentes, el Gobierno está barajando el cierre de fronteras para minimizar posibles incidentes durante las cumbres europeas que se celebrarán en Bar celona y Sevilla con motivo de la presidencia española de la UE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de junio de 2001