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Un cambio en la EPA rebaja el paro del 13,43% al 10,95% al 'eliminar' 470.600 desempleados

El registro excluirá a quien no haya buscado trabajo en cuatro semanas en lugar de tres meses

La nueva definición del paro afectará a las cifras oficiales elaboradas por el Instituto Nacional de Estadística (INE) a partir del año 2002. Pero el INE ha empezado a elaborar una encuesta paralela con el nuevo cuestionario para contar con series homógeneas el próximo año. En la muestra que sigue considerando parados a quienes han buscado activamente trabajo en los tres meses anteriores aparecen 2.267.400 desempleados, que es el dato oficial publicado a finales del primer trimestre. Con la nueva definición, que limita el periodo de búsqueda a cuatro semanas, se reduce a 1.796.800 parados. Esas 470.600 personas pasarán a considerarse inactivas, según la información facilitada ayer por la presidenta del INE, Carmen Alcaide.

El instituto está introduciendo otras modificaciones en la EPA, que consisten en nuevas proyecciones de población que tienen en cuenta la inmigración real, así como una 'reponderación' de datos por falta de respuesta de las personas que se niegan a colaborar en la EPA o que están ausentes de sus domicilios en el momento de realizar la entrevista. Esos dos cambios tendrán como consecuencia un aumento en la cifra de ocupados, parados e inactivos, no cuantificado aún por el INE, y previsiblemente no producirá impacto en las tasas.

Con ello el INE empieza a tener en cuenta los datos de la inmigración real que, según reconocía ayer Carmen Alcaide, no han sabido anticipar ni el propio instituto ni Naciones Unidas ni la OCDE. Esos datos estimaban un flujo de entradas anuales de 30.000 personas hasta 2015 que, en años sucesivos, se hace nulo. Los nuevos cálculos del INE, frente a los 35.000 inmigrantes estimados por año, elevan la entrada a 122.503 personas en 1998, 193.520 en 1999 y 360.293 en 2000. Para este año, se estiman 250.000; en 2002, 227.000; en 2003, 204.000; y en 2004, 181.000 inmigrantes. Con esa proyección, en los últimos cuatro años se ha detectado la llegada de más de 800.000 personas.

Eso produce un efecto en la población, que sigue creciendo y supera los 40 millones de personas. Asimismo está provocando un cambio en la estructura del mercado laboral, porque en su mayoría son personas en edad de trabajar. Carmen Alcaide asegura que van a hacer 'todo lo posible por recoger todo ese fenómeno en la EPA'. En la Seguridad Social ya aparece reflejado, y sus datos de este año indican que uno de cada cuatro nuevos cotizantes es inmigrante. La presidenta del INE justificó esas diferencias en que la relación de trabajadores afiliados a la Seguridad Social es 'un registro vivo y más ágil a la hora de recoger los datos de migración'.

También subrayó la importancia que tiene la revisión de los datos de población y emigrantes para el futuro de las pensiones y la financiación autonómica. 'No digo que esto evite el problema del envejecimiento de la población, pero sí lo alivia', afirmó. 'Y el debate del Pacto de Toledo, debe tener en cuenta esas cifras'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de junio de 2001