Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un juez de Miami concede la extradición del español Arce

Un juez federal de EEUU ordenó ayer la extradición a Francia del español Francisco Javier Arce Montes, acusado de asesinar en ese país a una niña británica hace cinco años. El dictámen, sin embargo, no equivale a una extradición inmediata. El magistrado dijo que no iba a firmar la orden hasta el lunes y, por otra parte, la defensa indicó que apelará. Además, Arce tiene pendiente otro juicio en Miami por "conducta lasciva", previsto para el 2 de julio.

Durante la comparecencia en el tribunal federal de Miami, los abogados de Arce adujeron en vano que las pruebas de ADN en las que Francia fundamenta la imputación de cargos "carecen de fiabilidad". A lo que el juez, Stephen Brown, respondió: "Es posible que ustedes puedan argumentar que existen dudas razonables, pero éste no es el tribunal para hacerlo, y en vista de los documentos presentados por Francia, mi fallo es que hay causa probable de que este señor haya cometido los crímenes y por tanto para conceder la extradición".

Arce, que no paró de hablar durante los 65 minutos de la audiencia, no dió muestras de sorpresa ante la decisión. El asturiano, de 51 años, está encarcelado desde su arresto el 13 de marzo por irrumpir en la habitación de una huésped en el hostal juvenil Banana Bungalow de Miami Beach, rasgarle la ropa interior y masturbarse.

Según su abogado, Timothy Cone (que también defendió en Miami al etarra Ramón Aldasoro), el caso de Arce sería el primero en EE UU en el que una extradición se basa exclusivamente en pruebas de ADN. "Por eso es importante verificar la fiabilidad de los análisis que hizo Francia con los restos del ADN tomados en Miami, fiabilidad que a nuestro juicio es nula y que podría exculpar a mi cliente", dijo Cone a EL PAÍS.

Las muestras de ADN que la policía le tomó entonces lo vincularon al asesinato de la adolescente británica Caroline Dickinson en la población francesa de Pleine-Fougeres, cometido el 18 de julio de 1996.

Según fuentes federales, a menos que Arce renuncie a sus derechos de apelar la extradición, lo cual la aceleraría, el proceso de apelaciones puede prolongarse por más de un año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de junio de 2001