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Alumnos desinteresados y con escasa ayuda familiar

Las principales causas de los problemas educativos son, según los profesores, por orden de importancia, la 'falta de interés del alumnado por aprender' (7,7), la 'escasa colaboración de las familias con la escuela' (7,6), las 'nuevas condiciones sociales y culturales de los alumnos' (7,1) y la 'falta de disciplina en los centros' (6,7).

Los docentes están muy de acuerdo con que 'la familia delega en la escuela, cada vez más, parte de sus responsabilidades educativas' (8,7) y con que 'deberían tomarse medidas más duras en relación con el comportamiento de determinado alumnado' (7,8). Están totalmente en desacuerdo, con la puntuación más baja de toda la encuesta (1,9) con que 'la sociedad valora suficientemente el trabajo de los profesores'.

En cuanto a la valoración de las etapas educativas, la ESO es la peor considerada (4,7), mientras que la educación infantil, es la mejor (7,6). Llama la atención que los docentes valoran por igual la FP y el bachillerato (con un 5,9 cada una).

Respecto a la situación del profesorado, puntúan con un 5,5 el grado de satisfacción con sus condiciones laborales, pero cuando se les pregunta si cambarían de profesión, dicen que no (lo puntúan con un 2,6).

Al enumerar las principales razones de los problemas educativos, los profesores consideran que provoca más inconvenientes la aplicación de la Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE), que puntúan con un 6,5, que su diseño, 5,6.

De los factores que influyen en la calidad de la enseñanza, opinan que el más importante es la preparación de los profesores, seguido de la acción coordinada de éstos y las familias, y de la existencia de orden y disciplina en los centros.

Siguen a estos aspectos de calidad, en orden de importancia: la coordinación didáctica del profesorado, la atención del tutor, la fácil relación entre el profesor y los alumnos, el equipo directivo eficaz, las buenas instalaciones y recursos y el cumplimiento de los programas escolares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de junio de 2001