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EL PACTO DE LA ACADÈMIA

Satisfacción mayoritaria por el acuerdo a la espera del cumplimiento del pacto por la lengua

Los sectores más recalcitrantes del secesionismo lingüístico tildan de catalanista a la Acadèmia

En plena resaca del acuerdo sobre un conflicto que, pese a quien pese, gravita desde hace años sobre la ciudad de Valencia y su área de influencia, principalmente, numerosas voces de la izquierda recuerdan que la auténtica prioridad es potenciar el uso social del valenciano. Una demanda que el PP se ha comprometido a satisfacer a instancias del PSPV mediante un pacto. Pero la jornada estuvo protagonizada por los actores políticos que han cerrado la lista de los 21 integrantes de la Acadèmia. Lógicamente, las valoraciones políticas más positivas procedieron de los dos partidos mayoritarios. También fue positivo el juicio del Bloc Nacionalista Valencià (BNV) e incluso de Acció Cultural del País Valencià (ACPV).

Por lo que respecta a la esperada reacción del mundo académico, la prudencia fue la nota dominante. El rector de la Universidad de Valencia, Pedro Ruiz, criticó la 'precipitación' final y echó en falta un mayor número de miembros del Institut Interuniversitari de Filologia Valenciana y de representantes relevantes de la literatura. No obstante, destacó que tiene 'la impresión' de que los académicos 'no van a plantear problemas a la Universidad'. Ruiz apeló a la prudencia para 'ver qué pasa'. El equipo de gobierno de la Universidad de Alicante no valoró el 'pacto político', pero sí agradeció la presencia de universitarios y científicos de la lengua en la nueva entidad. Por su parte, el rector de la Universidad Miguel Hernández de Elche, Jesús Rodríguez Marín, saludó el acuerdo como un 'día histórico', informa Ezequiel Moltó.

Para el presidente de la Generalitat, Eduardo Zaplana, con el acuerdo se ha resuelto 'uno de los retos más ambiciosos y más difíciles' que se marcó el PP cuando llegó al gobierno en 1995. El titular del Consell pidió un 'voto de confianza'. Más rimbombante fue el portavoz del PP en las Cortes, Alejandro Font de Mora: 'Hoy somos más comunidad autónoma que ayer'.

El secretario general del PSPV, Joan Ignasi Pla, señaló que el acuerdo 'garantiza plenamente que nuestra lengua tenga fuerza y futuro' y aseguró que 'la parte política ha puesto fin a su función'. El portavoz socialista en las Cortes, Ximo Puig, insistió en que 'hay que profundizar' en el uso social del valenciano, 'asignatura pendiente del proceso de autonomía'.

Joan Ribó, líder de EU, que votó ayer en blanco, rebajó el optimismo dado que la composición de la Acadèmia es 'demasiado política', si bien reconoció que 'en lo fundamental, sí que se han cumplido las disposiciones de la ley'. Ribó reclamó potenciar el uso de la lengua.

'Moderado optimismo' fue la valoración del líder del BNV, Pere Mayor, que siempre ha apoyado la creación de la Acadèmia. Mayor lamentó la presencia de 'demasiada gente con carné de partido'.

Completamente descolocado se mostró José María Chiquillo. El presidente de UV desempolvó los tópicos anticatalanistas para arremeter contra el pacto, acusando a Zaplana de 'reabrir el conflicto lingüístico' y de traicionar su programa electoral, informa Jaime Prats. También le culpó de haberse plegado a los deseos de Pla, por consentir que 14 de los 21 miembros 'nieguen la existencia del idioma valenciano'. Los valedores del acuerdo 'no han sido ni Pla ni Zaplana' sino el presidente de la Generalitat catalana, Jordi Pujol, agregó. También evidenciaron su oposición el Grup d'Acció Valencianista (GAV) y Lo Rat Penat, si bien el presidente de esta institución, que recibe decenas de millones de subvenciones, Enric Esteve, dijo confiar en algunos miembros como Xavier Casp.

Pujol, por su parte, celebró el acuerdo como 'una gran noticia que estaba esperando desde hace cinco o seis años' y reafirmó la unidad lingüística.

Más reticentes fueron los sindicatos CC OO, UGT y STE-PV, que criticaron el 'perfil eminentemente político' de los miembros de la Acadèmia y el hecho de que no todos cumplen los requisitos. No obstante, los sindicatos dieron un voto de confianza a la entidad si se guía por criterios 'racionales'.

El presidente de ACPV, Vicent Martínez, afirmó que si con la Acadèmia 'se consigue la paz, bienvenida sea', aunque se haya manifestado en contra de ella. Además, subrayó que la 'inmensa mayoría de los académicos' tienen su 'respeto y consideración profesional' .

La académica Ascensión Figueres, que se perfila como presidenta de la Acadèmia, dijo estar 'orgullosa' de integrar la entidad y expresó la conveniencia de apartarse del debate político. El también académico Rafael Alemany lanzó la advertencia de que no se pueden crear expectativas falsas como si la Acadèmia tuviera 'una varita mágica', aunque se reafirmó en la importancia del trabajo de la institución.

Dones Progressistes, por su parte, denunció la presencia de sólo cuatro mujeres en la Acadèmia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de junio de 2001