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Crónica:37ª jornada de Liga | FÚTBOL

La Liga de Campeones, a un partido

El Barça se jugará la temporada con el Valencia tras empatar en Valladolid

Ya le puede dar las gracias. El Barça llegará al último día con opciones de jugar la Liga de Campeones gracias a la victoria del Deportivo en Mestalla. Los azulgrana salvaron in extremis, a nueve minutos del final, el primer match-ball: Overmars empató y alimentó la esperanza. Rexach tiene el paisaje que quería: el Barça se jugará la vida del próximo domingo ante el Valencia en el Camp Nou. Una victoria le bastará para estar entre los grandes de Europa (63 puntos suma el Valencia frente a los 60 de los azulgrana). La última jornada tendrá tintes de final algo triste: sufrir hasta el último segundo para ver quién queda cuarto.

VALLADOLID 2| BARCELONA 2

Valladolid: Ricardo; Torres Gómez, García Calvo, Heinze, Marcos; Caminero (Sales, m.75), Turiel, Peña, Chema (Lozano, m.69); Fernando y Kaviedes (Alberto, m. 78). Barcelona: Dutruel; Puyol, Frank de Boer, Sergi; Gabri, Guardiola, Petit, Cocu (Zenden, m. 66); Xavi; Rivaldo y Kluivert (Overmars, m. 55). Goles: 0-1. M. 2. Falta de García Calvo a Kluivert que Guardiola transforma con un lanzamiento a la escuadra derecha del portero. 1-1. M. 59. Marcos centra desde la izquierda y Kaviedes, previo control, remata de chilena. 2-1. M. 60. Jugada de Fernando que pica la pelota sobre la salida de Dutruel y Turiel remacha; 2-2. M. 81: Rivaldo profundiza en carrera sobre Overmars, que marca con la zurda sobre la salida del portero. Árbitro: Esquinas Torres, madrileño. Mostró la tarjeta amarilla a García Calvo, Sergi, Overmars y Heinze. Nuevo Zorrilla. Más de media entrada: unos 16.000 espectadores.

Empezó ganando el Barça, pero permitió tras el descanso que el Valladolid le diera en dos minutos la vuelta al marcador hasta que apareció la providencial bota de Overmars. El partido retrató todo el año: esta Liga ha sido durante todo el año una tortura para el Barça.

Y eso que la noche empezó bien porque se encontró con el gol más rápido de la temporada. Xavi, que ayer acompañó a Guardiola como pivote, encontró al primer minuto un enorme hueco en la derecha y asistió a Kluivert, que acabó derribado por García Calvo. El capitán plantó el balón en el suelo y transformó una falta perfecta: la pelota rebotó en un palo, en el otro y acabó en la red. El gol fue celebrado como nunca. No era para menos: el Barça empezaba a respirar.

El marcador pareció templar a los azulgrana, que se asentaron un rato, tocaron de primeras por momentos y le dieron velocidad al balón, pero todo se desmoronó. Fue una falsa impresión porque su centro del campo se resintió y cedió espacio a la voluntad del Valladolid. Rexach volvió a tomar precauciones defensivas al prescindir de sus dos extremos natos (Overmars y Zenden) y apostar por un equipo menos técnico. Pero el dibujo no funcionó y el Valladolid empezó a acercarse a Dutruel. Fernando y Chema lo probaron sin éxito en tres ocasiones. Nunca sus disparos tuvieron demasiado peligro, pero el portero francés se encargó de magnificarlos: como cuando se le escapó un balón lanzado por Chema y perdió otro junto a Caminero.

No dio más noticias el Barça, que se hundió en un caos táctico: Guardiola desapareció, Petit pasó a reforzar el medio del campo y Rivaldo estuvo tan desconocido como revolucionado con saltos y gestos a destiempo. El equipo de Moré cercó tras el descanso al Barça. Rexach hizo entonces un cambio, a falta de más de media hora, que pocos entendieron: llamó a Overmars y sentó a Kluivert, que se fue a la ducha desconcertado. Fue entonces cuando sucedió todo: el Valladolid le dio la vuelta al partido. Kaviedes, el delantero ecuatoriano, marcó de chilena, a lo Rivaldo, y poco después Turiel superaba por alto al portero francés.

La desesperación paralizó al Barça, que recibió entonces la noticia del gol de Makay en Mestalla. Los azulgrana siguieron perdidos y exprimieron su único momento de lucidez: Guardiola combinó con Rivaldo, que pasó en profundidad a Overmars, y el extremo holandés hizo olvidar ayer todos los goles que ha fallado esta temporada: encaró a Ricardo y le batió de un disparo potente. Quedaban nueve minutos de angustia: aguantar y rezar para que el Valencia no empatara. Ganó el Depor en Mestalla y el Barcelona pasa a depender de sí mismo, así que el domingo, a jugárselo a todo o nada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de junio de 2001