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Crónica:37ª jornada de Liga | FÚTBOL

El Madrid rasca un empate agónico

El Oviedo puso contra las cuerdas a un equipo cargado de novedades al que dirigió Raúl

El Madrid se estrenó como vigente campeón en un escenario predispuesto para la fiesta, aunque al Oviedo le aguarda otra semana de nervios. Les bastaba a los locales el triunfo para evitar el descenso y esperaban encontrarse ayer un Madrid relajado, sin tarea pendiente. Pero la zozobra le sobrevino al Oviedo en una decisión arbitral que alimentará la polémica en este final de Liga lleno de líos. La expulsión de Oli dejó a los azules en inferioridad, aunque el Madrid mantuvo al final el empate cogido del brazo de la buena suerte, cuando su rival la jugó tomando al asalto el área de César.

OVIEDO 1| REAL MADRID 1

Oviedo: Esteban; Gaspar, Danjou, Boris, Rabarivony; Onopko, Jaime; Paunovic, Tomic, Iván Ania (Reyes, m.46; Geni, m.83); y Oli. Real Madrid: César; Geremi, Karanka, Helguera, Roberto Carlos (Sanchis, m. 46); McManaman, Flavio, Celades, Solari (Savio, m.71); Munitis (Tote, m.78) y Raúl. Goles: 1-0, M.10. Jaime recibe de espaldas en la frontal del área, tras un saque de banda, y cruza un derechazo a la media vuelta a la escuadra izquierda de César. 1-1, M. 26. Jugada de Munitis que pisa el área y remata al larguero y el rechace es interceptado por Solari. Árbitro: José Javier Losantos Omar. Expulsó a Oli, por doble amonestación, en el minuto 20. Incidencias: Primer lleno de la temporada en el Carlos Tartiere: 16.000 espectadores.

El Madrid salió a jugar con cierta relajación, reservándose Helguera y Munitis un plus de combatividad, en un claro guiño al equipo de su tierra, el Racing, rival del Oviedo en la lucha por la permanencia. Apenas los dos cántabros y Raúl le dieron interés por los puntos a un Madrid que llegó al Tartiere con los deberes hechos y una montaña de partidos encima. Decisivo a la hora de apuntalar al Madrid fue Raúl, que relegó al segundo plano su caza del pichichi para dirigir a su equipo en el medio campo.Las primeras dudas de César bajo su marco pusieron al Oviedo en la pista del gol. No tardó nada Jaime en encontrarlo, prolongando el acierto que le diera vida al Oviedo quince días antes en el Camp Nou. En apenas diez minutos, el cuadro de Antic acertó a pintar un paisaje idílico, con ventaja en el marcador y frente a un Madrid poco proclive al sobreesfuerzo, invitado a abrirse hacia el área de Esteban.

Pero el Oviedo, que ha venido ofreciendo un buen tono en su campo toda la Liga, tiene una rara inclinación por los regalos. El Madrid simplemente contemporizaba cuando Danjou le entregó un balón absurdo a Munitis, y la consecuencia directa no fue otra que el empate. Aunque el partido volvía a su escenario inicial, el Madrid aumentó su grado de compromiso, mucho más cuando el árbitro cambió el curso de los acontecimientos al filo del descanso.

Medió un suspiro entre la primera tarjeta a Oli, por un plantillazo a Roberto Carlos, y la segunda, que pareció a todas luces excesiva, pues ni hubo penalti ni simulación; sólo una caída de Oli en el área madridista tras lo que pareció juego peligroso de Helguera.

Con el Oviedo mermado y el Tartiere convertido en una caldera a toda presión, el Madrid se vio metido de lleno en el fragor de una batalla. Del Bosque tomó precauciones, recurriendo a Sanchis para reservar a Roberto Carlos y mandó a Karanka a la izquierda. El Oviedo, por su parte, se armó para resistir sin dejar de mirar por el triunfo, que ayer era la llave de la permanencia.

Con el motor a medio gas, el Madrid mandó en la segunda parte, frente a un rival obligado a ser generoso hasta la extenuación. El valor de los puntos y una pizca de suerte en una prodigiosa jugada de Raúl, que el madrileño no acertó a rubricar, mantuvieron en pie a los azules, que se encontraron con la cara más amarga de la fortuna en el tramo final, cuando ante la desesperación del graderío, Geni y Tomic se toparon con un inspirado César. Paunovic se dio de bruces con el larguero y Jaime con la desgracia, al pifiar un remate sin portero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de junio de 2001