Alan García acorta la ventaja de Toledo a una semana de las elecciones

Los sondeos dan un empate técnico en Perú

La encuesta de la empresa Apoyo (considerada una de las más serias de Perú) que el diario El Comercio publicó ayer ha causado gran convulsión en los equipos de los candidatos, al atribuir un 52% de intención de voto a Toledo frente al 48% para García. Es la primera vez, desde que García inscribió hace menos de cinco meses su candidatura, que una encuesta sitúa al ex presidente pisando los talones a su adversario, líder de todas las previsiones desde el comienzo de la campaña. En otras palabras, cualquiera puede ganar la segunda vuelta de las elecciones del próximo domingo.

Alan García tenía ayer un motivo añadido para sentirse exultante. El ex presidente aprobó la noche del sábado con buena nota un examen que a priori presentaba dificultades desconocidas. La entrevista de hora y media para el programa de televisión El francotirador, del periodista y escritor Jaime Bayly, con quien mantenía una antigua enemistad desde que éste último le atribuyera en los años ochenta desequilibrios mentales.

Aparentemente, el periodista y el político habían hecho las paces en los días previos al encuentro televisado, pero el carácter y la mordacidad de Bayly no vaticinaba una entrevista placentera para García.

Perdón por sus errores

Finalmente, Bayly no entró en tromba contra García, lo que permitió al ex presidente aparecer ante los ojos de miles de peruanos en una hora de máxima audiencia como un político dispuesto a servir a su país, que pidió perdón por los errores que cometió en el pasado, que ofreció un puesto en su eventual gobierno a la ex candidata Lourdes Flores, y que, metafóricamente, llegó a plantear la pena de muerte para los corruptos.

A la luz de las últimas encuestas y del éxito mediático de García, su adversario Toledo tiene motivos para preocuparse. El emparejamiento de los dos candidatos en las preferencias de los electores hace prever una última semana de infarto con un aumento de la guerra sucia entre los dos candidatos. El ex presidente mostró el hacha de guerra el pasado sábado 19 de mayo en el debate entre los dos contendientes cuando acusó a Toledo de consumir cocaína. El contraataque se produjo la semana siguiente a través de una denuncia del derrotado candidato Fernando Olivera, del Frente Independiente Moralizador, que dijo que García posee un lujoso apartamento en París, valorado en unos dos millones de dólares (casi 400 millones de pesetas), y de supuestas deudas tributarias. Los equipos de campaña de los dos candidatos se han enzarzado en virulentas polémicas, mientras Toledo y García pedían públicamente una campaña de altura sin guerra sucia.

El ex presidente ha lanzado una última propuesta para dejar de lado los ataques y concentrarse en las propuestas: un nuevo debate televisado. Con los resultados de las últimas encuestas, García ha comprobado que el anterior cara a cara con su adversario le ha reportado beneficios. Toledo ha dicho que está dispuesto a aceptar el envite, pero que, tal vez, problemas de agenda impidan su realización. Nadie en Perú cree posible que los dos candidatos comparezcan juntos ante las cámaras.

Alan García saluda a sus seguidores ante una bandera de su partido en un mitin en Huaraz el viernes.
Alan García saluda a sus seguidores ante una bandera de su partido en un mitin en Huaraz el viernes.REUTERS

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 27 de mayo de 2001.

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