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Reportaje:

De joven 'fedayín' a miembro de la plutocracia saudí

Radi Mohamed al Shuaidi, propietario del Juan Carlos I , es un patriota palestino apoyado por los jeques

Los inversores de los países del Golfo Pérsico tienen predilección por Barcelona. Cuando visitan la capital catalana suelen hospedarse en el lujoso hotel Juan Carlos I, gestionado por el financiero Radi Mohamed al Shuaidi, conocido en el mundo de los negocios con el sobrenombre de Doctor Radi.

En las últimas décadas, la plutocracia saudí y los jeques de los emiratos han inundado los principales mercados del mundo con sus inversiones. También han popularizado a algunos de sus hijos predilectos, como el jeque Al Wallid, principal accionista de Eurodisney y propietario del hotel Georges V de París; la familia kuwaití Al Sabab, que estuvo encargada de la gestión de KIO hasta el estallido de la crisis de este grupo a causa de sus inversiones en España, y los plenipotenciarios ministros del petróleo Yamami y Jalifa al Shabab.

'Las inversiones árabes no tienen color político ni son especulativas como el capital judío'

En este selecto grupo se encuentran los socios de Radi, sobrinos del rey Fahd y descendientes de Haled. El financiero palestino cuida celosamente su jardín: la última inversión saudí en la zona del Juan Carlos I supera los 2.000 millones de pesetas, que se han destinado a jacuzzis, gimnasios y piscinas climatizadas. La penúltima, el Palacio de Congresos de Cataluña, contiguo al hotel, supuso para el grupo 6.000 millones; de este total, 3.700, llegaron de un crédito sindicado en el que participa el Instituto Catalán de Finanzas de la Generalitat con 1.300 millones.

En Riad, la capital de Arabia Saudí, los rascacielos de Al Kourniach (la cornisa) se amontonan frente a un mar oleaginoso. Lo saudí suele ser exagerado: las playas de Arabia se alimentan a base de arena importada de Bahrein y el fitness del Juan Carlos I ha sido diseñado con elegantes mármoles de color marfil. Radi, sin embargo, proclama la neutralidad de tanto dispendio: 'Las inversiones árabes no tienen fines políticos; se diferencian mucho del capital judío, que suele ser especulativo o tiende a concentrarse en esferas del poder, como los medios de comunicación'.

La empresa propietaria del hotel y del palacio de convenciones de la Diagonal, Barcelona Project's, SL, presidida por Radi, es una filial al 100% de la Saudí Europea Project's, que ha invertido en el complejo hotelero de Barcelona unos 19.000 millones de pesetas. De momento, el negocio está lejos de amortizar los enormes costes de instalación, pero lo cierto es que sus altísimas plusvalías latentes son toda una garantía: los activos del complejo del Juan Carlos I registran un valor de mercado superior a 50.000 millones de pesetas, según revela el estudio de una consultoría externa.

Radi Mohamed al Shuaidi, palestino de origen -nació en Jersusalén-, está casado con una española, Pilar, y tiene dos hijos: Amira, de 23 años, y Ramsi, de 26. Mantiene una estrecha relación con la causa palestina. En en su despacho ve a diario el canal de televisión de la Autoridad Palestina, que emite de forma ininterrumpida las escaramuzas de la Intifada ante los colonos israelíes y las masacres del ejercito de Tel Aviv.

De joven fue simpatizante izquierdista de inspiración nasserista y reconoce que todavía sigue intacto el panarabismo de sus años mozos. El germen del patriotismo se instaló en su corazón después de la Guerra de los Seis Días, en la que los árabes perdieron el Golán, el Sinaí, la franja de Gaza y Cisjordania. Exhala palestinismo y recuerda que en sus años de estudiante estuvo influido por los líderes no alineados de aquella etapa, como Neru, Castro, Nasser, el libanés Kamal Jumlat y los palestinos Yasir Arafat y George Habash.

Radi estudió Medicina en Valencia. Cursó la carrera de prestigio, que había marcado la vida del mismo Habash (pediatra de la Universidad Americana de Beirut a quien los palestinos llaman respetuosamente Al Hakim, el doctor) y se especializó en ginecología.

En los primeros años de su carrera universitaria, las autoridades españolas lo relacionaron con un conflicto político que implicaba al Gobierno de Hussein de Jordania y a un grupo de jóvenes palestinos que estudiaban en Madrid. Eran los tiempos en que cualquier joven árabe era sospechoso de pertenecer a alguna de las organizaciones radicales nacidas a raíz de la masacre de 14.000 palestinos llevada a cabo por las tropas jordanas en el septiembre negro de 1970.

Radi estudió Medicina en la Universidad de Valencia y trabajó como ginecólogo durante más de diez años en el hospital de Vall d'Hebron de Barcelona. 'A partir de un momento, no pude seguir ejerciendo porque mi especialidad me resultaba agobiante; llegó un punto en que todas las mujeres me parecían parturientas'. Dejó la medicina por el mundo de los negocios; un día, recaló en Riad y desde entonces su vida está inundada de petrodólares.

Así cuenta Radi la idea sobre la que germinó el complejo turístico de la Diagonal: 'Todo empezó cuando yo hacía de acompañante y traductor de personas llegadas de Arabia, Kuwait o Dubai que venían a Barcelona a operarse en las clínicas oftalmológicas de Arruga y Barraquer. Me di cuenta de que no tenían un hotel a su gusto, donde hospedarse con su gente'.

Al margen de su actividad como hombre de negocios, el patrón del Juan Carlos I es el principal promotor de la gran mezquita que los grupos musulmanes residentes en Cataluña tienen intención de construir en el área metropolitana de Barcelona. Esta iniciativa sería financiada desde Riad por el propio rey Fahd, 'custodio de las mezquitas de La Meca y Medina', tal como se conoce en el mundo musulmán al monarca de Arabia Saudí.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de mayo de 2001