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El Rey elogia el modelo de convivencia entre comunidades del área de Barcelona

El Rey aprovechó ayer su visita a la comarca del Baix Llobregat, en el cinturón metropolitano de Barcelona, para elogiar el modelo 'de convivencia, de respeto a la diferencia, de tolerancia cultural y lingüística', existente en esta comarca que creció con la llegada de inmigrantes de otras partes de España en los años sesenta. Ese modelo que brinda esta zona, aseguró el Rey, que es 'útil y también necesario para Cataluña y toda España'. Esa es la primera visita del Rey a Cataluña tras el controvertido discurso en la entrega del Premio Cervantes en el que afirmó que el castellano no había sido históricamente una lengua de imposición.

Ante una nutrida representación de la sociedad política, empresarial, sindical y cultural de la comarca, don Juan Carlos señaló que la vitalidad del Baix Llobregat 'nace de un diálogo de culturas, en las que todas brillan con luz propia y juntas aportan sus hechos diferenciales a un proyecto común'. Y añadió: 'Vuestra

fortaleza reside en la pluralidad y en la diversidad'.

El Rey visitó el Baix Llobregat 40 años después de hacerlo por primera vez. Un tiempo suficiente, aseguró, para apreciar el cambio 'muy significativo' experimentado por la comarca. El Monarca recordó también que en ese camino el Baix Llobregat fue un territorio puntero en la lucha por la libertad 'y en la defensa de unas relaciones laborales conformes a los principios democráticos'. Los Reyes iniciaron su visita oficial a esta comarca, en la que estuvieron acompañados por el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, y el ministro de Administraciones Públicas, Jesús Posada, visitando el campus de la Universidad Politécnica de Cataluña en Castelldefels.

Después, don Juan Carlos y doña Sofía se desplazaron hasta la Colonia Güell para conocer las obras de rehabilitación de la cripta de la iglesia que dejó inacabada Antoni Gaudí. Por la tarde, visitaron en Sant Vicenç dels Horts las instalaciones de la empresa de artes gráficas Printer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de mayo de 2001