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Elecciones en el País Vasco

PP y PSE rozan la mayoría suficiente para gobernar

El sondeo de Demoscopia para EL PAÍS predice 30 escaños para PNV-EA y el derrumbe de EH

El PP y el PSE rozarían, con 37 escaños, la mayoría absoluta en la Cámara de Vitoria, con un total de 75, según los datos del sondeo realizado por Demoscopia para EL PAÍS sobre las elecciones autonómicas del 13-M. La coalición PNV-EA lograría 30 escaños, tres más de los obtenidos por separado en 1998, a costa de EH, que se hunde hasta perder casi la mitad de los parlamentarios que logró en plena tregua de ETA. La encuesta indica un récord de participación (estimada en un 75%), que pondría de relieve que los ciudadanos vascos, eufóricos respecto a la situación económica, desolados por el ambiente político, pero optimistas respecto al futuro, conceden a estos comicios una importancia excepcional.

Este resultado sitúa a los partidos constitucionalistas al borde mismo de la mayoría absoluta (38 sobre 75 escaños de la Cámara de Vitoria) y a Euskal Herritarrok (EH) en un hundimiento sin precedentes para los abertzales radicales al perder casi la mitad de sus parlamentarios.

Una proporción insólitamente alta de ciudadanos vascos (80%) manifiesta su intención de acudir a votar con toda seguridad en los comicios del 13 de mayo, 10 puntos por arriba de quienes, en vísperas de las elecciones de 1998, con un alto el fuego de ETA vigente desde hacía unas semanas, manifestaron esa misma inclinación. Los datos del sondeo indican que la participación puede alcanzar (o incluso superar) el 75%, lo que significaría un récord histórico (en las anteriores autonómicas se acercó al 71%) y apuntalaría la idea de que la mayoría de los vascos percibe este proceso electoral como una cita excepcionalmente importante.

La coalición PNV-EA obtendría tres escaños más (y tres puntos más en porcentaje de votos) de lo que obtuvieron por separado en 1998. La clave de este ascenso es la corriente de transferencia electoral que recibiría de anteriores votantes de EH (casi uno de cada tres de sus electores se manifiestan ahora inclinados a votar a PNV-EA). Aun así, quedaría a dos escaños de su mejor resultado, en las primeras autonómicas, en 1984, tras la recuperación de la democracia y antes de que se produjese la escisión de Eusko Alkartasuna.

Avance relativo

El mayor avance relativo lo experimentaría el PP, con 3 o 4 escaños más de los que obtuvo en 1998, sumando los dos que tenía Unidad Alavesa, con la que ahora concurre en coalición.

El PSE-EE, registra asimismo una recuperación considerable: sería la tercera fuerza (en 1998 fue la cuarta, superado ligeramente por EH) y obtendría un escaño más que entonces en Guipúzcoa.

El retroceso de EH puede tener proporciones inusitadas. Perdería más del 40% de su apoyo electoral y quedaría 3 o 4 escaños por debajo de su peor resultado anterior, bajo la denominación de Herri Batasuna (once parlamentarios y algo más de 157.000 votos en 1984).

En cuanto a IU-EB, el cambio de legislación electoral -que ha rebajado el umbral de esterilidad o derecho al reparto de escaños desde el 5% al 3% de los sufragios válidos a candidaturas- le permitiría aspirar a repetir su actual representación pese a que la encuesta refleja un descenso de 1,4 puntos en porcentaje de sufragios.

Desde una perspectiva de conjunto, atenta a los bloques electorales, estos resultados dibujarían el mejor balance histórico del espacio constitucionalista en elecciones de este tipo. Los partidos constitucionalistas ganarían 4 o 5 escaños y tendrían el 48% o 49% de la Cámara y casi el 44% del voto.

No menos importante parece el realineamiento que tendría lugar dentro del espacio nacionalista en beneficio de la coalición PNV-EA y perjuicio de EH. Aunque la suma de fuerzas de uno y otro grupo conseguirían, según estos datos, la mayoría de los escaños, retrocederían en su conjunto entre 3 y 4 parlamentarios sobre los que consiguieron en 1998. Así, aun en el caso de que la coalición que lidera Juan José Ibarretxe decidiese apoyarse en los escaños de los independentistas radicales de EH, pese a su negativa a condenar los atentados de ETA, la adición de sus fuerzas no superaría en más de uno o dos parlamentarios a la resultante del bloque constitucionalista.

Coalición

Sin embargo, no hay un supuesto claramente dominante en el electorado para la hipótesis, previsible, de que ningún partido tenga mayoría absoluta. La alternativa más mencionada es la coalición PNV-EA-PSE, pero sólo el 26% desea ese escenario.

En todo caso es preciso destacar las condiciones de rechazo en las que se ha realizado esta encuesta y que se resumen en tres puntos: las 1.814 entrevistas válidas realizadas han aparejado 6.144 contactos fallidos, una tasa de repudio que pone en cuestión la condición representativa de la muestra; los recuerdos de voto de PP y de EH apenas superan un tercio de los que realmente consiguieron; y menos de cinco de cada diez entrevistados hace explícita la dirección de su voto. Más de la mitad se refugia en un 'no sé' o 'no lo he decidido'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de mayo de 2001