Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Aznar recibe hoy en La Moncloa a los líderes de Siria y Turquía

Bachar el Asad cenó anoche con los Reyes en la Zarzuela

Turquía, que encuentra serias dificultades, derivadas sobre todo del capítulo de los derechos humanos, para que avance su candidatura de adhesión a la Unión Europea, ofrece un interés bilateral innegable, ya que se trata del primer cliente de España en el Mediterráneo, aunque hoy esté sumida en una profunda crisis política y económica.

Ese interés es, en cambio, simbólico en el caso de Siria, país con el que las relaciones económicas son muy modestas. No obstante, la visita de Bachar el Asad, la primera que realiza a un país no árabe desde que accedió al poder, en junio de 2000, reviste una gran importancia para el Gobierno español en la medida en que parece marcar nuevas prioridades en la política exterior siria, tradicionalmente muy ligada a Francia, y confirmar las pretensiones de Aznar de desempeñar un papel creciente en el conflicto árabe-israelí.

Asad fue recibido pasadas las dos de la tarde de ayer por el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, quien declaró que 'la paz en Oriente Próximo no es posible sin Siria'.

El presidente sirio y su esposa, Asmae -le acompaña por primera vez en un viaje oficial desde que se casaron siendo Bachar el Asad ya presidente- se hospedan en el palacio de El Pardo, residencia reservada a los protagonistas de visitas 'de Estado', a pesar de que la estancia de Asad sólo tiene la consideración de viaje 'oficial' y cenaron anoche en la Zarzuela con don Juan Carlos y doña Sofía. Paralelamente, Piqué ofreció otra cena en el Palacio de Viana a los cinco ministros sirios que acompañan al presidente, incluido su homólogo, Faruk al Shara. Bachar el Asad almorzará y conversará hoy con Aznar sobre el conflicto de Oriente Próximo, antes de desplazarse con los Reyes a Córdoba para inaugurar la exposición El esplendor de los Omeyas.

Ecevit verá, en cambio, al presidente del Gobierno por la tarde y, sin duda, buscará una expresión de apoyo al ingreso de Turquía en Europa. Un argumento de peso será el superávit para España de casi 1.100 millones de dólares (unos 200.000 millones de pesetas) que presentó el año pasado la balanza comercial bilateral. Turquía es, además, uno de los primeros clientes de la industria de guerra española, a pesar de que la UE desaconseja la venta de armas a países con conflictos internos. Ankara combate desde hace décadas a la guerrilla kurda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de mayo de 2001