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Reportaje:

La insólita vida de Pasionaria

Víctor Manuel pone la música a una obra de danza para marionetas y actores que rememora a Dolores Ibárruri

A Dolores Ibárruri le gustaba cantar. Lo solía hacer cuando se encontraba en compañía de amigos o realizando alguna actividad cotidiana. Entonaba canciones vascas, religiosas, populares, propias de su época y de la educación que recibió. Cuando por fin regresó a España del exilio, Pasionaria no había perdido esa costumbre, como pudieron comprobar Víctor Manuel y su mujer Ana Belén.

La legendaria dirigente comunista, que hacía política cuando aún las mujeres no podían ni votar, había expresado su interés por conocer a la pareja de artistas y camaradas que habían escrito y cantado esa canción que decía: 'Si veremos a Dolores pasear por las calles de Madrid...'. Así conoció Víctor Manuel a 'Dolores', y así lo contó ayer en la presentación de la 'insólita' obra Pasionaria, que se estrenó anoche en el Teatro Talía de Valencia. El compositor y cantante ha reunido las resonancias populares de esas tonadillas y canciones para poner música al montaje de Bambalina Titelles, en el que las artes del titiritero servidas por la compañía de Albaida entablan un diálogo con la coreografía ideada por la bailarina Cristina Andreu y las interpretaciones de los actores, que también cantan.

Una obra 'insólita', aunque Víctor Manuel se refería, más que a la singular combinación de elementos escénicos, al interés puesto por la joven compañía en 'rescatar la figura de la líder comunista'. 'Somos un país muy desmemoriado, muy cainita, que está dispuesto siempre a poner un silencioso manto sobre nuestro inmediato pasado para decir que todos somos iguales y todos hicimos lo mismo', dijo Víctor Manuel.

Pero el interés de Jaume Policarpo, responsable del guión y del espacio escénico (el director es Jorge Picó), no cesó hasta que vio representados sobre el escenario los fragmentos más importantes y decisivos de la vida de Pasionaria. La obra es una manera de aproximarnos a 'nuestra historia, y a la biografía de personas que queremos, como nuestras abuelas, y de las que no sabemos nada porque no nos contaban nada', explicó Policarpo. De 'acontecimiento histórico' tildó la obra la subsecretaria de Promoción Cultural, Consuelo Ciscar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de abril de 2001