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Una empresa deberá pagar 18 millones por la muerte de un trabajador en accidente

El obrero fue arrollado por un tren mientras instalaba el cableado de fibra óptica para Renfe

Una empresa, dos de cuyos responsables fueron juzgados por la muerte de un trabajador que fue arrollado por un tren hace tres años, ha sido condenada a pagar 18 millones de pesetas de indemnización a sus herederos. La sentencia exculpa a la firma de un delito contra la seguridad en el trabajo y convierte en una falta lo que las acusaciones interpretaban como un delito de homicidio por imprudencia.

El titular del Juzgado de lo Penal número uno de Vitoria pone de relieve en su fallo que no se incumplieron las medidas básicas de seguridad. Los hechos se produjeron el 3 de junio de 1998 en el punto kilométrico 521,1 de la vía férrea Madrid-Irún, en el término municipal alavés de San Millán.

Antonio Guerrero trabajaba para la compañía Intel SA. cuyo representante legal, I.M.G., fue uno de los acusados en la vista junto a R.J.R., encargado de seguridad de la obra. Los trabajos consistían en la introducción del cableado de fibra óptica para Renfe y se había procedido a la apertura de una zanja junto a una de las vías del ferrocarril.

El magistrado indica en su sentancia que no era necesario establecer medidas extraordinarias de seguridad, ya que la actividad laboral se desarrollaba fuera de la distancia mínima, establecida por la normativa correspondiente en tres metros. Entiende por ello que la imprudencia no puede calificarse de grave y únicamente admite la tipificación de leve al existir 'un margen extremo de riesgo no cubierto'. El fallo recuerda que el encargado de la obra 'había advertido en varias ocasiones al fallecido de la prohibición de acercarse a la vía férrea', e incluso había llegado a amenazarle con el despido si incumplía dicha prohibición.

Accidentados en febrero

[Un total de 5.681 trabajadores vascos resultaron heridos durante el pasado mes de febrero en accidentes laborales, lo que supone un aumento del 16,4% en relación con el mismo mes del año 2000, según datos facilitados por el Consejo de Relaciones Laborales. Este incremento de la siniestralidad fue más acusado en Álava, donde creció un 26,5%, seguida por Vizcaya, con un aumento del 18,9%, y Guipúzcoa, con un 7,3% más.

Del total de bajas laborales contabilizadas, 5.026 se debieron a incidentes ocurridos durante la jornada laboral, otras 467 sucedieron en el trayecto de ida o regreso del puesto de trabajo (accicdentes in itinere) y 188 más se debieron a enfermedades. Cuatro accidentes fueron mortales (un 7,7% menos que el año precedente) y 58 graves (un 4,9% más), siendo el resto de carácter leve (un 16,5% más).

Por sectores, la industria acumuló el mayor número de accidentes (2.138), seguida por el sector servicios (1.790), construcción (1.012) y el sector agropesquero (86). Con relación a febrero de 2000, dichas cifras suponen un aumento del 24,8% de la siniestralidad en la construcción, del 12,5% en industria y del 18,9% en servicios. Por contra, el sector agropesquero redujo sus siniestros un 16,9%].

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de abril de 2001