La sentencia considera que las asesinas de Klara García no se ensañaron

Las condenadas solicitarán su internamiento para recibir tratamiento

Según la sentencia, 'aun admitiendo, como declararon los forenses, que la víctima tuvo que sufrir unos minutos desde su degollamiento hasta la muerte, no consta acreditado que la intención de las autoras fuera otra que la de causar la muerte. Debe rechazarse que, de modo inhumano, pretendieran aumentar el sufrimiento de aquella [la víctima]'.

El informe forense detalló que Klara recibió 32 heridas de arma blanca, 15 de ellas en el tórax y, entre otras, nueve en el cuello, la mayor de éstas de 16 centímetros de longitud La sentencia, aunque descarta el ensañamiento, admite que existió alevosía: 'La víctima fue llevada engañada a un lugar apartado, se esperó a la noche y la oscuridad para matarla y se le atacó de improviso, traicioneramente y sin darle la menor oportunidad de defenderse'.

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Según el relato del fallo, I.S.G. sujetó por la espalda a la víctima que, al sentirse agredida, dijo: '¿Para eso me habéis traído aquí?, ¿para matarme?'. R. C. T. asestó 32 puñaladas y seccionó parcialmente el cuello de Klara. La chica que la sujetaba, 'pensando que no había muerto, le decía a la compañera que siguiera apuñalándola'.

Tras cometer el asesinato, las dos menores se cambiaron de ropa en sus casas y se fueron a tomar unas copas con unas amigas, sin que su comportamiento levantara las sospechas de nadie.

El juez confirma además que las condenadas quisieron matar un mes antes, en los servicios de un centro comercial, a una mujer, aunque finalmente la presencia de una guarda de seguridad le hizo desistir.

La sentencia afirma que las condenadas eran aficionadas a temas esotéricos, macabros, juegos de rol, tabla ouija, conjuros, brujerías y libros violentos. Las dos adolescentes confirmaron ante la policía y ante el juez instructor que mataron a Klara porque querían 'experimentar qué es lo que se sentía', porque matar era 'la máxima expresión de la dominación' y porque querían hacerse 'famosas'.

'Pese a que las chicas presentan un desarrollo anómalo de personalidad, en modo alguno eso ha determinado en ellas ni una falta de conocimiento, de discernimiento entre lo lícito y lo ilícito, lo moral o inmoral, o una ausencia o limitación de sus capacidades de actuar libremente', concluye el juez.

Los abogados tienen previsto recurrir la sentencia. Sin embarto, aunque la ley permitiría que las dos condenadas por asesinato y conspiración quedaran el miércoles en libertad el tiempo que duren los recursos, ya que han permanecido en prisión preventiva el máximo establecido en la Ley del Menor, sus letrados no ejercerán este derecho.

El letrado de I.S.G., Fernando Serrano, informó ayer de que pedirá 'casi con toda probabilidad' al magistrado el internamiento voluntario de su cliente para que se sometan a tratamiento terapéutico 'inmediato'. 'Ahora es cuando necesitan atención y tratamiento y no dentro de dos años cuando acaben todos los recursos y juicios', dijo Serrano.

El letrado quiere que a su cliente le empiecen a computar ya en la condena los días de internamiento voluntario en centros de menores para que, cuando ingresen en prisión a los 23 años -edad en la que no pueden seguir internadas en centros de menores-, pasen el menor tiempo posible en una cárcel. Asimismo, defienden la necesidad de preservar la integridad de las chicas.

Los padres de Klara, José Antonio García y María Casado, consideran que la sentencia del Juzgado de Menores de Cádiz no les hace justicia y aseguraron que seguirán 'luchando' para cambiar la Ley Penal del Menor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 23 de marzo de 2001.

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