JUNTAS GENERALES DE LOS DOS GRANDES BANCOS

El BSCH se impone cautela en Internet

El banco aplicará la máxima prudencia en la Red y en sus inversiones ante las perspectivas económicas

Cautela ante las perspectivas económicas y cautela ante el futuro de Internet. Los presidentes del Banco Santander Central Hispano (BSCH), José María Amusátegui y Emilio Botín, se comprometieron ayer, ante la junta general de accionistas, a proceder con el máximo rigor en este campo durante el ejercicio de 2001. 'Un año de maduración', en palabras de Botín, que también se caracterizará en el control sistemático de costes, la consolidación de las inversiones y el aumento de los beneficios por acción. Este ejercicio, además, el banco no tiene previsto realizar ninguna ampliación de capital ni ninguna adquisición.

Los últimos episodios acontecidos en Internet -con fuertes reducciones de beneficios, recortes de plantillas, cuando no cierres, y dramáticas caídas en Bolsa- han rebajado de manera notable la euforia que se había instalado hace un año en el banco. Cuando Botín decía aquello de 'vamos a arrasar en la Red' o el banco adquiría por más de 100.000 millones de pesetas el portal financiero Patagon.

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No quiere esto decir, evidentemente, que el banco vaya a dejar el mundo de Internet. Es una de las 'claves estratégicas' de su programa. Pero ahora lo que prima es 'la necesaria prudencia' para continuar las actuaciones en este área, según el consejero delegado del banco, Ángel Corcóstegui, quien ayer manifestó que su desarrollo 'está siendo más lento de lo que pensábamos'. 'Mantenemos nuestra estrategia global en Internet, donde lograremos una posición acorde con la dimensión y vocación de liderazgo; pero vamos a hacerlo acompasando nuestros desarrollos al ritmo natural de estos mercados, de forma realista e innovadora a la vez', sentenció Botín. El banco destinará el 1% de sus gastos en Internet este año 'para fortalecer la relación directa con los 35 millones de clientes'. En la actualidad atiende a 1,2 millones.

El incierto panorama económico internacional justifica aún más la política de prudencia. Tanto en las inversiones en este campo como en general. Fue Amusátegui el encargado de lanzar el mensaje: 'Las perspectivas económicas de 2001 están presididas por la incertidumbre al evaluar el actual proceso de desaceleración y la posibilidad de mantener, a medio plazo, un crecimiento relativamente elevado y estable'. 'Y en los mercados financieros', continuó, 'se iniciará un proceso descendente de tipos de interés, al tiempo que se reducirá el ritmo de expansión del crédito privado'. 'Se trata, pues, de un escenario donde se impone la cautela', remachó. Inmediatamente añadió: 'Constituye un ejercicio de rigor profesional establecer unos objetivos ambiciosos, pero ajustados a las nuevas condiciones y redoblar los esfuerzos de eficiencia. Como les decía, nos enfrentamos a un tiempo en el que se impone hacer madurar nuestras inversiones, consolidando lo hasta ahora conseguido y rentabilizando al máximo nuestro potencial'.

Recorte de gastos

El recorte de gastos, otra de esas 'claves estratégicas' fijadas en la junta, se ha convertido en una verdadera obsesión para la entidad líder de la banca española. El mensaje lo adelantó ya Botín a los casi 2.700 directivos reunidos el pasado jueves en Madrid, pero, por si no había quedado claro, ayer dio una vuelta de tuerca y puso un plazo: 'Tenemos dos años, no mucho más, para conseguir los objetivos en materia de costes'. Y es que para lograr una eficiencia (relación entre costes e ingresos) del 40%, como quiere Botín, al banco todavía le queda un buen trecho desde el 56% que ofrece en la actualidad. 'Ha mejorado el ratio del grupo, aunque no como yo quisiera', enfatizó el banquero cántabro, quien respaldó, en su prioridad de 'extremar' el control de riesgos, la circular sobre provisiones establecida por el Banco de España y el marco regulador que prepara el Banco Internacional de Pagos de Basilea.

La otra base es la expansión internacional. En los dos últimos años, la entidad ha invertido 2,5 billones de pesetas en Europa y Latinoamérica (de ellos, un billón ha ido a parar a aumentar participaciones en bancos europeos (Royal Bank of Scotland y Société Générale). En ese tenor, Amusátegui destacó que se ha tenido 'una malla de participaciones y alianzas única en la zona con un triple significado: aporta valor (128.000 millones a resultados y 750.000 a plusvalías latentes), aumenta las posibilidades de negocio y encierra un elevado contenido estrátegico para el futuro mapa bancario europeo'. Botín hizo hincapié sobre la inversión en el banco brasileño Banespa, a la que se refirió como 'una operación única que fuimos capaces de aprovechar'.

En este punto, y quizá por prisas o para no levantar más suspicacias con su más directo competidor, el BBVA, Botín se saltó un párrafo que en su discurso tenía subrayado: 'Hoy el BSCH se ha ganado el derecho a estar presente en las decisiones que afectan al futuro del sistema financiero europeo. Somos actores principales en la banca del siglo XXI y esta posición es difícil que se nos pueda disputar'.

El copresidente del BSCH, Emilio Botín, ayer, durante su intervención en la junta de accionistas junto al Consejo de Administración del banco.
El copresidente del BSCH, Emilio Botín, ayer, durante su intervención en la junta de accionistas junto al Consejo de Administración del banco.PABLO HOJAS

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Sobre la firma

Miguel Ángel Noceda

Corresponsal económico de EL PAÍS, en el que cumple ya 32 años y fue redactor-jefe de Economía durante 13. Es autor de los libros Radiografía del Empresariado Español y La Economía de la Democracia, este junto a los exministros Solchaga, Solbes y De Guindos. Recibió el premio de Periodismo Económico de la Asociación de Periodistas Europeos.

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