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Arce Carpio, asesor político del presidente de Bolivia, fue asesinado

El principal asesor político del Gobierno boliviano, el abogado Alfredo Arce Carpio, fue asesinado por asfixia y no murió a causa de un coma diabético (como apuntó al principio la versión oficial), de acuerdo a las informaciones de la Policía Técnica Judicial (PTJ), que ayer presentó a los presuntos autores del hecho.

Arce Carpio, considerado el ideólogo político y hombre de confianza del presidente Hugo Bánzer, fue hallado muerto en una callejuela de un popular barrio de esta ciudad el viernes 9 de febrero, pero no fue reconocido hasta el domingo 12 por sus familiares, que lo retiraron del depósito. A partir de entonces la versión oficial de la muerte de uno de los más connotados hombres del partido del presidente Bánzer, Acción Democrática Nacionalista (ADN), fue por coma diabético fulminante, con lo que pareció cerrarse el caso.

Sin embargo, la pérdida de un teléfono móvil y de sus documentos personales, además de una serie de interrogantes respecto a las razones que llevaron a Arce Carpio a barrios muy alejados de sus habituales rutas de trabajo y visita social impulsaron, aparentemente, una investigación policial.

Según la información preliminar dos jóvenes fueron detenidos en relación al presunto atraco, del que habría sido víctima el abogado Arce Carpio antes de morir. Uno de los detenidos es su guardaespaldas, identificado por la PTJ como Juan Salvador Jaime Gamarra. Otro de los detenidos está identificado como Marco Alexis Gemio, de 22 años, que presuntamente estaba en posesión del teléfono móvil que pertenecía a Arce Carpio. El director de la PTJ, el coronel Javier Gómez, explicó que los atracadores taparon la boca y la nariz del político hasta provocarle la muerte por asfixia, poco después de que uno de ellos le diera un golpe de puño en la región frontal parietal izquierda.

"No sé nada, soy inocente", dijo Gemio a los periodistas y aseguró que el teléfono móvil se lo había dado otro joven en calidad de venta, pero se negó a dar más detalles.

Examen patológico

La PTJ, que anunció la próxima difusión de los resultados del examen patológico efectuado en los órganos vitales durante la autopsia a Arce Carpio, continuará la investigación, afirmó su director.

Arce Carpio colaboró con Bánzer durante los últimos 30 años y aportó mucho con su aguda visión política a la formación de ADN, buscó el retorno de Bánzer al poder mediante la vía democrática -aunque él mismo admitió que no veía al presidente ejercer como demócrata- y orientó la gestión del actual Gobierno, como reconocieron en los días de duelo amigos suyos y altos funcionarios gubernamentales.

Tal vez ese peso político fue una de las razones por las que la versión oficial de la muerte de Arce Carpio quedó desvirtuada, especialmente en los corrillos políticos y en los medios de comunicación. No era posible que el hombre más influyente del Gobierno, "el poder detrás del sillón presidencial", desapareciera por más de 24 horas sin que se percataran los servicios de inteligencia o, al menos, los de su seguridad.

La presentación de dos atracadores como presuntos asesinos de Arce Carpio no termina de desvelar los misterios que rodearon su muerte, y que algunos líderes de opinión han empezado a vincularla con oscuras motivaciones políticas que todavía no pueden desentrañarse.

Arce Carpio preparaba para dentro de seis meses su retorno a la vida activa en política, después de haberse sumido en dos largas ocasiones en el silencio, a causa de la violenta muerte del ex ministro del Interior, coronel Andrés Selich (1972), mientras estaba detenido cuando Arce Carpio ocupaba esas funciones en el régimen de facto de Bánzer, y en 1985 por haberse reunido con el entonces "rey de la cocaína", Roberto Suárez Gómez, para crear un sistema de lavado de dólares del narcotráfico, destinado a fortalecer la economía legal de Bolivia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de marzo de 2001