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Rapapolvo de Chaves a los alcaldes que alientan los agravios para 'ocultar su incompetencia'

El presidente andaluz propone a los partidos 'un pacto de conciencia' para articular la región

Chaves dijo estas palabras ante un auditorio integrado por cargos institucionales y orgánicos del PSOE y con la presencia de un buen puñado de alcaldes, entre ellos, el de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, y el de Granada, José Moratalla. Aunque no citó a ninguno en concreto, las palabras de Chaves sonaron a un basta ya de 'debates estériles, falsos, inútiles' promovidos por los regidores de las capitales.

Curiosamente, el que inició esta polémica fue el socialista Sánchez Monteseirín, quien tras pedir un estatuto de capitalidad para Sevilla, sin saber bien en qué consistía la demanda, fue dando hilo a un carrete que le llevó a hacer públicos unos datos para exhibir el poderío económico de Sevilla frente al de Málaga -nunca un alcalde de Sevilla ha tenido necesidad de presumir de nada- y luego recoger velas con una propuesta de acciones comunes con la capital de la Costa del Sol. El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre (Partido Popular), ha estado al quite de todas estas idas y venidas, en un momento en el que, de fondo, está muy vivo el debate sobre dónde debe estar la sede de una hipotética gran caja andaluza.

En este contexto y cuando el debate entre provincias ha puesto de manifiesto la desarticulación económica y territorial de la comunidad, Chaves dio un fuerte toque de atención a los que son suyos y a los que no lo son. '¿Tenemos derecho a deteriorar los buenos resultados que hemos alcanzado en estos 20 años?', se preguntó, para reconocer de inmediato su 'preocupación' porque los agravios entre capitales se mueven en el mundo incontrolable 'de los sentimientos'.

Métodos 'no lícitos'

El presidente de la Junta aseguró que las capitales tienen 'derecho a fortalecer su identidad', pero consideró 'no lícito' hacerlo 'a través del enfrentamiento con otra ciudad'. Y a renglón seguido aseguró: 'El político y el alcalde que lo hace está manipulando los sentimientos de la gente. Es posible que pueda obtener rentabilidad electoral, pero es un mal político que trata de ocultar su nula gestión y su incompetencia'. ¿A quién iban dirigidas estas palabras? 'El que tenga oídos que oiga', respondió un dirigente de la ejecutiva socialista.

Chaves aseguró que a él le corresponde 'equilibrar' y 'vertebrar' Andalucía y afirmó que 'los problemas de la articulación no están en las grandes ciudades', sino en comarcas 'como las de Baza, la sierra Norte de Sevilla, el Andévalo, Los Pedroches, la sierra de Segura o la de Almanzora', zonas que sufren una despoblación paulatina. 'Andalucía no es la suma de ocho proyectos provinciales, es uno sólo', dijo Chaves, quien propuso a todos los partidos un 'pacto implícito de conciencia' para la vertebración de la región y la búsqueda de una 'zona de consenso' para no utilizar aquello que vaya contra Andalucía.

En otro momento, el presidente de la Junta -que hizo una extensa intervención en la que abordó los problemas de la inmigración y de defensa del Estado autonómico- aseguró que si los servicios sanitarios, educativos y las infraestructuras habían sido los pilares para la articulación de la comunidad, ahora la nueva pata del proyecto debía girar en torno a las tecnologías.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de febrero de 2001