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El Gobierno acusa a una empresa de verter productos tóxicos al alcantarillado

Por la red de alcantarillado de Alcalá de Henares han discurrido durante más de un año sustancias consideradas tóxicas y peligrosas, según el Gobierno regional. La Consejería de Medio Ambiente ha abierto, por ello, un expendiente sancionador a la empresa Química Sintética, que puede ser castigada con una multa de hasta 50 millones de pesetas.

La Comunidad acusa a la citada empresa de haber vertido supuestamente a la red de alcantarillado xileno, tolueno, cloroformo y cloruros, sustancias peligrosas para la salud. La Consejería de Medio Ambiente ha ordenado la suspensión inmediata de los vertidos, y cree que la empresa puede haber cometido una infracción tipificada por la ley como 'muy grave'.

El portavoz de Medio Ambiente de IU en la Asamblea, Julio Setién, exige que Química Sintética, dedicada a la fabricación de genéricos farmacéuticos, sea trasladada fuera del casco urbano de Alcalá, y que se la dote de un sistema de depuración que impida el 'envenenamiento' del río Henares, al cual van a parar las aguas de Alcalá. La empresa replica que cuenta con una autorización municipal para verter y que las sustancias no llegan directamente al río, sino que pasan primero por su depuradora y, después, por la municipal.El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) realizó a finales de 1999 una inspección sobre los vertidos que Química Sintética estaba realizando en el alcantarillado municipal de Alcalá de Henares, según la Consejería de Medio Ambiente. El Seprona determinó, tras los pertinentes análisis, que se estaban produciendo 'vertidos prohibidos' y que se superaban 'los límites establecidos por la ley sobre vertidos líquidos industriales'. La Guardia Civil envió los resultados al Ayuntamiento de Alcalá y a la Consejería de Medio Ambiente. El Consistorio instó entonces a la empresa a que tomara las medidas oportunas, entre las que se incluía un depósito de 'tratamiento biológico por oxidación directa con el oxígeno'. El Ayuntamiento reconoció, además, que la entidad carecía de 'autorización de vertido' y que éstos estaban 'prohibidos'. Sin embargo, el municipio no dio a conocer las actuaciones adoptadas para impedir la repetición de los hechos 'o las que pensaba adoptar', según fuentes de la Comunidad.

Ante esta situación, la Consejería de Medio Ambiente, cuyo titular es Pedro Calvo Poch, tomó nuevas muestras en los meses de julio y octubre de 2000. 'Los resultados de los análisis reflejaron que se seguía incumpliendo la Ley 10/1993 [de vertidos industriales], al detectarse superaciones de los límites establecidos y la presencia de vertidos prohibidos'. El Gobierno regional instó de nuevo al Ayuntamiento a que adoptara medidas y le anunció que, 'en el supuesto de que no lo hiciera, la consejería emprendería aquellas medidas que considerase necesarias para preservar los valores ambientales'.

La consejería inició entonces un informe sobre 'la incidencia en la salud humana' que podían tener los vertidos descubiertos. El estudio concluyó que Química Sintética no había tramitado nunca las autorizaciones pertinentes para descargar sobre la red pública las sustancias industriales, a pesar de que este trámite administrativo es 'un requisito previo e indispensable'. Igualmente, el informe determinó que se estaba infringiendo la ley y que 'los análisis efectuados detectaron la presencia de cloroformo, xileno, tolueno, cloruro de metileno y metil isobutil cetona' en el alcantarillado público. Los técnicos de Medio Ambiente afirman que estos vertidos provocan 'efectos negativos sobre las infraestructuras y, como consecuencia, sobre el medio ambiente y la salud de las personas, si bien no es posible valorar un riesgo inminente'.

Ante estos hechos, Medio Ambiente dictó el 29 de diciembre pasado una orden que acordaba la 'suspensión inmediata del vertido al sistema integral de saneamiento por la empresa Química Sintética'. La suspensión, decía la orden, no se levantaría hasta que la empresa no cumpliese las obligaciones que impone la ley. Pero el 17 de enero los técnicos de Medio Ambiente volvieron a inspeccionar la empresa. Descubrieron 'que la orden no se estaba cumpliendo y que se seguían produciendo vertidos al alcantarillado'. Dos días después, la consejería inició definitivamente un expediente sancionador contra Química Sintética y ratificó la suspensión. La sanción que conlleva la supuesta infracción cometida por la empresa oscila entre los 10 y los 50 millones de pesetas, está considerada 'muy grave' y puede suponer la suspensión de los vertidos durante un año.

El portavoz de Medio Ambiente de IU en la Asamblea, Julio Setién, ha denunciado que las sustancias que vierte la empresa son 'cancerígenas' y están envenenando las aguas del río Henares.

Química Sintética rechazó ayer las acusaciones. Un portavoz de la empresa aclaró que la industria 'ya no vierte nada al río', sino que los residuos son tratados por un gestor autorizado. 'Hemos instalado además nuestra propia depuradora, a la que hay que unir la municipal, por lo que las cantidades de residuos que pueden llegar a las aguas del río son mínimas', precisó. La empresa rechaza igualmente ser el origen de algunos de los compuestos encontrados en los análisis. 'Por ejemplo, nosotros no tratamos ni fabricamos cloroformo, por lo que difícilmente se nos puede achacar la aparición de esta sustancia en la red', argumentan.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de febrero de 2001

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