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EL CICLISMO ESPAÑOL, DE LUTO

El ciclista Ricardo Otxoa fallece atropellado en Málaga

El siniestro se produjo a las cinco de la tarde en el kilómetro 50 de la A-357, cuando ambos ciclistas pedaleaban por el arcén a la altura del término municipal de Cártama (Málaga). Según el atestado facilitado por la Guardia Civil, un turismo de la marca Volvo, conducido por S. F. L, arrolló a los hermanos Otxoa. Ricardo falleció escasos minutos después, mientras Javier fue trasladado al hospital Carlos Haya de la capital malagueña, con fracturas de tibia, peroné, dos vértebras dorsales, con posible contusión medular, y en ambos hombros. También tenía, según el último parte, de las 23.00 horas,traumatismo severo con contusión cerebral hemorrágica y varias costillas rotas, con problemas pulmonares, ya que el coche le pasó por encima del cuerpo. Hubo de practicársele también una traqueotomía de urgencia y recibía ventilación mecánica.

Los hermanos Otxoa, nacidos en la localidad vizcaína de Berango, acostumbraban a preparar la temporada ciclista en las carreteras soleadas de Málaga, donde ambos residieron desde los seis hasta los 12 años por motivos de salud -por una afección respiratoria- y donde residen sus novias. Ellos mismos se declaraban 'medio vascos, medio andaluces', ya que se pasaban medio año en el sur. Fue el padre de Inma, novia de Ricardo, quien identificó su cadáver a primera hora de la noche. El parecido físico entre los gemelos Otxoa, unido al hecho de que se entrenaban sin identificación, demoró varias horas la identificación del fallecido.

La zona en la que fueron atropellados es muy peligrosa, cercana a la salida de una autovía, pero también muy utilizada por numerosos ciclistas profesionales, ya que es zona de paso obligada para volver a Málaga capital desde las zonas de entrenamiento. Recientemente, todo el equipo italiano Alessio, con su líder Ivan Gotti al frente, circuló cotidianamente por esa carretera.

Ricardo Otxoa debutó en profesionales de la mano del equipo ONCE, donde permaneció por espacio de tres temporadas antes de fichar por el Kelme, donde militaba desde 1997. En ambos casos, su debut profesional estuvo precedido por la consecución del campeonato de España amateur.

La pasada edición del Tour reveló a Javier Otxoa como un gran escalador: se impuso entre la niebla en la cima de Hautacam, durante la décima etapa de la ronda francesa, después de una fuga tan épica como improbable y aguantando la remontada de Lance Armstrong. Javier conquistó en París el segundo lugar en la clasificación de la montaña, prenda que vistió varias jornadas. Su victoria en Hautacam (también ganó la prueba de Villafranca de Ordizia) extrajo del anonimato a Javier, que está temporada debía asumir responsabilidades de líder en el Kelme.

Esta temporada apenas habrían coincidido en competición, puesto que sus respectivos calendarios sólo les hubiera permitido compartir pelotón durante la Vuelta. Javier tenía prevista retomar la competición el próximo 21 de marzo, en el Gran Premio Telecom de Portugal, mientras que su hermano iba a debutar en la Vuelta a Andalucía. Precisamente, el mánager del Kelme, Joan Mas, empezó a sospechar que algo grave había pasado cuando estuvo toda la tarde llamándoles por el teléfono móvil para contarles los planes de viaje a Andalucía y no obtuvo respuesta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de febrero de 2001

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