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Reportaje:

El penúltimo proyecto para Sagunto

La ciudad es una de las candidatas para albergar la nueva planta de fabricación de vehículos de BMW

A principios del mes de febrero de hace 18 años, el presidente de Altos Hornos del Mediterráneo (AHM), José María Lucía, ordenó cerrar el horno alto número dos. La consigna era el primer paso de una reconversión industrial que se cerró, oficialmente, dos años después y cuyas consecuencias aún perduran.

Desde ese momento el goteo informativo sobre grandes proyectos cuyos nombres se unieron a la capital del Camp de Morvedre pero que finalmente cuajaron en otras latitudes ha sido constante. El último de ellos, la posible instalación de la nueva planta de fabricación de vehículos de BMW aún está por decidir. Proyectos ambiciosos que periódicamente se resaltan en negro sobre blanco y que eclipsan la discreta pero creciente reindustrialización que desde hace años protagonizan numerosas pymes que están tejiendo un sólido entramado que genera empleo y que aleja el temor a que el futuro de una sola empresa condicione el de toda una población. Un entramado cada vez más sólido que está consiguiendo una fórmula de crecimiento más sostenible y un sistema productivo con mayor capacidad de innovación, según han detectado los profesores Juan Antonio Tomás Carpi y Juan Ramón Gallego Bono, del departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Valencia en un estudio que están ultimando sobre el proceso de reconversión y reindustrialización en Sagunto, que editará la Fundación Bancaixa. Además, explican los citados economistas, la contribución del actual sector siderúrgico a esta trama tampoco se debe desdeñar.

La cronología histórica de estos grandes proyectos arranca de finales de los años 60 con la intención de construir la cuarta planta de Altos Hornos del Mediterráneo y una moderna siderurgia integral. Un proyecto que sólo se completó en su primera fase. La empresa química japonesa UBE hace unos años, el parque de atracciones temático-musical Don Do, en 1997, o las nuevas instalaciones de Tabacalera en 1999 fueron otros de los proyectos frustrados para Sagunto. Como lo fue la Ciudad del cine, promovida por Luis García Berlanga. El realizador valenciano acudió en una de sus visitas a la ciudad en compañía de un productor de Hollywood, que 'piropeó' a Sagunto comparándola con California. Una anécdota que volvió rlatar el realizador tiempo después en Alicante, sede definitiva de éste y de otros proyectos originariamente destinados a Sagunto.

Otras propuestas son más firmes. La Ciudad del Teatro, que se ubicará en una parte del polígono de Ingruinsa y en las antiguas instalaciones de la gerencia y los talleres de AHM es una de ellas, aunque no de índole industrial. Concretada en la agenda también está la ampliación del puerto de Sagunto, a la que el Ministerio de Fomento le ha dado el visto bueno, y en la lista de la compra está la posible construcción de una planta de regasificación de Unión Fenosa.

Nueva planta de BMW

La última inversión conocida a la que opta Sagunto es la instalación de la nueva planta de BMW. La multinacional alemana del automóvil decidirá en mayo la ubicación de su nuevo centro de producción, que empezará a funcionar en 2003 y que empleará a unos 5.000 trabajadores. El Este y el Oeste de Alemania son, junto a España, la República Checa y Hungría, los pretendientes de la firma automovilística.

Aunque Sagunto parece estar bien posicionada, en su contra juega la presión del gobierno alemán, que por razones obvias desea que el proyecto quede en casa, sobre todo si se tiene en cuenta que algunas zonas de la antigua Alemania del Este tienen un desempleo del 20%. El principal valor de las candidaturas españolas está en la competitividad de su industria de componentes, que en el caso saguntino está, además, muy relacionada con el automóvil (chapa galvanizada, vidrio, entre otros). Fuentes de BMW aseguran que la empresa no considera un valor decisivo que el terreno esté cerca de un puerto, aeropuerto o autovía, porque todas las candidaturas contemplan este aspecto. Sólo en España hay más de diez zonas que han rellenado la solicitud.

La instalación de BMW en la ciudad valenciana supondría un nuevo punto de inflexión en la historia industrial de esta ciudad bicéfala y de su comarca. Sagunto tiene algo más de 60.000 habitantes, de los que unos 35.000 viven en el Puerto de Sagunto. Su tasa de paro es del 11,56%, más de un punto superior a la de Camp de Morvedre y por encima de la media de la provincia de Valencia (8,64%) y de toda la Comunidad (7,48%).

CC OO en Sagunto considera plausible la instalación de la multinacional automovilística. Aún así, advierte del peligro de tratar el asunto con 'un optimismo desmesurado' y subraya que se debe evitar el error de 'embarcar de nuevo a la ciudadanía saguntina y de otras comarcas en expectativas excesivas que después derivan en frustraciones y problemas añadidos cuando inversiones que parecían tocarse con la punta de los dedos, al final se esfuman'. Y es que la ciudad tiene una mentalidad de gran empresa. Una mentalidad que, según explica el secretario de organización sindical de CC OO en Sagunto, José María López Barquero, impide a veces 'que la actividad propia local se premie. Estamos esperando la gran empresa y a veces una de 40 trabajadores nos parece pequeña'. El sindicato insta a los responsables políticos a estimular también las inversiones en los polígonos industriales existentes, Ingruinsa y Sepes, que consolide un tejido empresarial diversificado como 'mejor garantía para la defensa del empleo'. Esta perspectiva constituye, en opinión de algunos expertos, un cambio importante en la ya mencionada mentalidad de gran empresa.

La comarca tiene unas 2.000 empresas, según datos de CC OO, de las que entorno a 500, el 24%, tiene seis o más trabajadores. De ellas, además, sólo un 2,7%, unas 60, emplean a 50 ó más trabajadores, lo que supone cerca de un 50% del total de trabajadores. Sólo en el término municipal de Sagunto hay instaladas 98 empresas industriales. La ciudad dispone de 9.4 millones de metros cuadrados de suelo industrial, a la que se unirán otros seis millones de metros más en una nueva zona industrial merced a un convenio firmado en enero entre el SEPIVA y el Ayuntamiento de Sagunto ante la oportunidad de optar a la nueva planta de BMW. Actuaciones como ésta última están pensadas para, según la Consejería de Industria, atraer principalmente las inversiones extranjeras y de grandes empresas, sin dejar de lado a las pymes.

Con independencia de los proyectos, Sagunto tiene una situación estratégica privilegiada: la ciudad es un nudo de comunicaciones, bien conectada con el interior y con un puerto en proceso de expansión . Además, tiene una mano de obra cualificada. En contra está, como señala Juan Ramón Gallego, que desde la reconversión el Ayuntamiento y el propio municipio no han sido capaces de crear las condiciones adecuadas que en regulen la política industrial de Sagunto. La ciudad dispone de un plan estratégico desde 1994 que no se ha puesto en marcha, y no tiene una planificación adecuada del territorio, que ordene la utilización del espacio desde una perspectiva comarcal y dote de mayor capacidad a Sagunto y su comarca para decidir sobre su destino. El Ayuntamiento de Sagunto está gobernado por el PP con el apoyo de BNV.

Del contacto con distintos sectores de Sagunto se desprende, explícita o implícitamente, la necesidad de realizar un esfuerzo de consenso entre las fuerzas políticas, sociales y ciudadanas para decidir cómo se estructurará el futuro de la zona.

Proyectos y realidades son, casi a partes iguales, parte de la historia de Sagunto y de su proceso de reindustrialización. Un proceso que mira de reojo el único de los altos hornos que queda en pie, auténtico testimonio de humildad que recuerda que quien olvida su historia está condenado a revivirla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de febrero de 2001