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Umbral dice que la polémica del Cervantes no daña ni al premio ni a él

El escritor español Francisco Umbral declaró ayer que la polémica sobre las votaciones del Premio Cervantes no daña su imagen ni la del galardón y que no se arrepiente de ninguna de las frases que dijo tras saber que le habían concedido el galardón el pasado mes de diciembre. También ayer, el finalista, Carlos Bousoño, manifestó en un comunicado que ha sido 'víctima de la negligencia del presidente del jurado del Premio Cervantes', Víctor García de la Concha, quien, en su opinión, debería haber suspendido las votaciones el día en que se falló el premio, dado que había 'aparentes' motivos para ello (véase EL PAÍS de los pasados días 21 y 23).

Umbral ganó por seis votos frente a cuatro de Carlos Bousoño, aunque en una votación anterior éste había ganado a Umbral por cinco a cuatro y una abstención. Dos miembros del jurado exigieron que se prohibiera la posibilidad de abstenerse, aunque las normas del Cervantes no contemplan este punto.

Umbral dijo ayer que ignora 'por qué se ha montado este lío' y aseguró de forma tajante que la polémica 'no daña la imagen' del galardón ni la suya. El escritor señaló que no quiere echar más leña al fuego tras las informaciones publicadas sobre cómo discurrieron las votaciones del Cervantes. 'Si llevo más de cuarenta años metido en la fatigosa vida literaria, cómo no voy a aguantar tres días alimentando la tinta de los periódicos. Me da igual', afirmó.

Negligencia

Carlos Bousoño remitó ayer un comunicado a Efe en el que quiere 'dejar clara' su opinión 'sobre un asunto bochornoso que me afectó involuntariamente', afirma. Bousoño dice en el comunicado: 'Fui víctima de la negligencia del presidente del jurado, quien incumplió negligentemente, aunque de buena fe', lo establecido por la Ley de Procedimiento Administrativo. En el artículo 23 de esa norma se indica que 'el presidente del jurado (de un órgano colegiado) dirimirá los empates', por lo que, a juicio de Bousoño, García de la Concha, director de la Real Academia Española, 'tenía la obligación legal de dirimir el primer empate que se produjo para, de esa forma, otorgar el premio haciendo uso de su voto de calidad'. La citada norma legal establece también que es obligación del presidente del jurado 'asegurar el cumplimiento de la ley' y 'suspender la sesión por causas justificadas'.

Bousoño considera que fue 'atacado con falsedades por el galardonado Francisco Umbral'. 'Todos los que me conocen saben que detesto las polémicas y que cuando he sido finalista de algún premio he elogiado siempre con entusiasmo al escritor que lo hubiera recibido limpiamente', afirma. Sin embargo, añade Bousoño, 'quiero dejar bien claro que no pretendo impugnar el Premio Cervantes 2000 a pesar de que es impugnable, y que si he hecho finalmente las declaraciones ha sido porque he oído y leído demasiadas afirmaciones que presuntamente pretendían enmascarar la verdad de lo ocurrido el 12 de diciembre'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de enero de 2001