Cae en las redes de un pesquero de Mataró un tiburón de 300 kilos

La Cofradía de Pescadores Sant Pere, de Mataró (Maresme), vivió el lunes una tarde ajetreada. Los cambios en la meteorología, con temperaturas bajas y viento, favorecieron que muchos peces se acercaran a la costa y que las embarcaciones llegaran repletas. Con ellas llegó también una sorpresa. La Norai pescó accidentalmente un tiburón de más de 300 kilos y 3,25 metros de largo mientras faenaba a unas 17 millas, en la zona de La Fonera en busca de gambas.

El peso excesivo en una de las redes hizo sospechar de que contenían un botín especial. Tras subirlas a bordo se comprobó que se trataba de un pez enorme, sin aleta dorsal, de la familia de los escualos. Fue trasladado, con la ayuda de ocho personas, hasta la lonja de Mataró, donde fue vendido por sólo 500 pesetas a un mayorista que lo vendió a otro, de Blanes, que se encargó de descuartizarlo.

Animales de un tamaño tan grande son insólitos en el Maresme. Otras veces se han encontrado tiburones, pero nunca de este tamaño. Los responsables de Lonja de Mataró apuntaron que podría tratarse de un tiburón peregrino. Lo único que se puede aprovechar de un animal de estas características es su dentadura, apreciada con fines decorativos y para fabricar aceite, ya que la dureza de su carne no lo hace apto para el consumo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0023, 23 de enero de 2001.