JUSTICIA

La apertura de juzgados hasta las tres y los sábados da problemas a los funcionarios para cumplir los horarios

La apertura hasta las tres de la tarde y los sábado de 9.00 a 15.00 provoca problemas entre los funcionarios, especialmente de los pueblos, para cumplir los horarios.

El sindicato CC OO denuncia la insuficiencia de recursos humanos para hacer frente a las exigencia de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC) recién estrenada. Según esta norma, algunos servicios comunes, como los que se prestan desde los decanatos, así como los juzgados de Primera Instancia y de lo Social, tendrán abiertas sus puertas de lunes a viernes de 8.00 a 15.00 y los sábados de 9.00 a 15.00.

El horario de los funcionarios se compone de una parte fija y otra flexible. Lo que se traduce en que la entrada puede ser entre las 7.00 y las 9.00 y la salida entre las 14.30 y las 17.00. La flexibilidad, en muchas ocasiones, está también en función de la presencia o las necesidades del juez. Salvo en aquellos juzgados donde existe personal suficiente, el traslado de la parte flexible del horario que va de lunes a viernes es insuficiente para cubrir la jornada del sábado.

Según fuente del sindicato, el director general de la Consejería de Justicia de quien dependen estos temas no ha querido siquiera ponerse al teléfono. CC OO ha solicitado formalmente a Justicia y a la dirección General de relaciones con la Administración de Justicia del Ministerio una negociación inmediata sobre los horarios especiales.

Aunque Justicia ha anunciado el incremento de personal funcionario y laboral en 60 en próximos seis meses, fuentes sindicales lo consideran 'insuficiente y ridículo para las necesidades imperiosas que se plantean con la entrada en vigor de la LEC y de la Ley Penal del Menor'. Pero además, según las mismas fuentes, 'el recorte que vamos a sufrir este año podría alcanzar los 1.000 millones de pesetas, lo que hace pensar que el escenario nada favorable a la incorporación de personal'.

Por su parte, voces críticas con esta situación, apuntan a que una solución a este problema sería el traslado de funcionarios allí donde más se necesiten y el control sobre el horario que se cumple y las bajas.

Los funcionarios de Justicia no tienen ningún contador real de las horas trabajadas. Aunque hace varios años se barajó la posibilidad de que tuvieran que fichar, como hacen los funcionarios de Sanidad, la oposición fue tal que no pudo llevarse a la práctica. Además, según las estadísticas que bajara el Consell sobre el índice de bajas por depresión o por enfermedades comunes es más elevado de lo que se consideraría normal, aunque la Consejería no ha querido facilitar datos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0018, 18 de enero de 2001.