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Nacionalistas, PSE y PP aparcan sus disputas para defender la revitalización de la Margen Izquierda

El denominado Plan de Revitalización de la Margen del Nervión comenzó a aplicarse en febrero de 1997 para hacer frente a la crisis industrial de la comarca y abarcó a todas las instituciones (los gobiernos central y vasco, la Diputación vizcaína y los once ayuntamientos de la zona) además de PNV, PSE-EE y PP. Durante sus cuatros años de vigencia, hubo pugnas políticas -el PSE llegó a abandonar la comisión durante varios meses- y los ambiciosos objetivos planteados no se cumplieron: se logró una inversión cercana a los 45.000 millones frente a los 250.000 previstos y se generaron 2.300 empleos cuando se pretendía llegar a 4.000.

Aquel programa fundamentalmente industrial cambiará en los próximos cuatro años. Abordará el resto de cuestiones para la ciudadanía, que han obligado a un nuevo funcionamiento. La comisión de seguimiento, que era el único foro para analizar el desarrollo del plan, se verá acompañada por cuatro comisiones de trabajo (desarrollo económico e industrial, empleo y acción social, infraestructuras de transporte y comunicación y medio ambiente, vivienda y ordenación del territorio) y otra política 'que vele por el cumplimiento del acuerdo suscrito'.

Reducir el paro

En estos foros se concretarán en los próximos meses las inversiones y empleos previstos así como las actuaciones concretas que se fijen para los próximos cuatro años. El acuerdo político, suscrito ayer solemnemente en el Palacio Foral de Bilbao, avanza algunas iniciativas, como la equiparación de la tasa del paro de la Margen Izquierda a la media del País Vasco. Ahora todavía hay una diferencia negativa de 3,6 puntos (11,8% frente a 8,2%) en la tasa de desempleo de la comarca vizcaína, que desde 1997 ha logrado reducir el paro en siete puntos. Entre los proyectos empresariales, destacan las plantas de generación eléctrica en el Puerto, el parque industrial de Burtzeña o el túnel de Serantes y el compromiso para aprobar el Plan Territorial Parcial del Bilbao Metropolitano, la magna iniciativa urbanística que prevé habilitar un eje viario sobre el Nervión entre Bilbao y Santurtzi. Junto a ello, se incidirá en la oferta de suelo industrial, que ha sido uno de los mayores problemas en los últimos cuatro años.

El acuerdo fue suscrito por el diputado general Josu Bergara y los máximos responsables vizcaínos del PNV, Iñigo Urkullu; el PP, Leopoldo Barreda; el PSE-EE, Patxi López, y EA, Juan Carlos Goienetxea, formación que no participó en la primera fase.

Bergara, que es el presidente de la comisión de seguimiento, destacó la importancia del consenso entre los cuatro partidos que rompe 'la tendencia de la incomunicación y aplica dosis de tranquilidad, de sentido común, de sosiego, en este clima crispado y de desconfianza que vivimos'. Iñigo Urkullu valoró el compromiso y el paso dado 'para una mayor calidad de vida para todos los habitantes de las márgenes del Nervión' y Leopoldo Barreda destacó que esta iniciativa 'puede y debe estar por encima de los avatares políticos'. Patxi López definió la firma como un 'un acto casi histórico' para que no se construya un 'Vizcaya de dos velocidades' y Juan Carlos Goienetxea lo calificó como la demostración 'de que con el diálogo se llega a acuerdos'.

Tras el acto, el diputado general destacó que los dos principales objetivos del plan son equiparar el índice del paro al de la comunidad autónoma y mejorar las condiciones de vida de los vecinos de la Margen Izquierda. Incidió en que la iniciativa privada 'es a quien corresponde crear empleo'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de enero de 2001

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  • La segunda fase del plan, que tendrá carácter integral, eleva a seis las comisiones de trabajo