EL 'SÍNDROME DE LOS BALCANES'

Defensa asegura que la zona donde están las tropas españolas no fue bombardeada con uranio

Al menos dos soldados españoles destacados en Macedonia durante el conflicto de los Balcanes se han visto afectados por enfermedades hematológicas graves a su regreso, uno de ellos con consecuencias mortales. Antonio González López, un joven sevillano de 22 años, murió el pasado octubre a causa de una leucemia aguda no linfoblástica tipo M5, según los informes médicos facilitados por la familia a la Oficina del Defensor del Soldado (ODS).

Este mismo organismo dispone del informe clínico de otra soldado, de 22 años, actualmente sometida a tratamiento de la enfermedad de Hodkin y de una esclerosis nodular. Ambos pertenecían a la Agrupación Logística número 41, con base en Zaragoza, y permanecieron en la ex república yugoslava de Macedonia en entre marzo y julio de 2000. El primero estuvo destinado en una unidad médica y su compañera, en una de transportes, pero realizaban viajes periódicos de asistencia al destacamento español en Kosovo, según sus familiares.

Más información
Una polémica munición estrenada en el Golfo

Juan Luis González, hermano del fallecido, expresó ayer su malestar por la tardanza del Ministerio de Defensa en facilitar información. 'La muerte de mi hermano no puede ser fruto de la casualidad', declaró. 'Queremos que se aclaren las cosas. Pedimos que una comisión de expertos investigue lo sucedido. No pretendemos alarmar, pero sí alertar'.

Francisco Castañón, director de la ODS, asegura que la preocupación de las familias de los soldados españoles enviados a los Balcanes es muy alta. 'El Ministerio de Defensa', agregó, 'debe explicar con claridad qué medidas está adoptando; otros países, como Bélgica y Portugal ya han enviado expertos a la zona'.

Por el momento, ninguno de los especialistas consultados se aventura a establecer una relación de causa-efecto entre el uso de proyectiles con uranio empobrecido y la leucemia, aun reconociendo que esta enfermedad está vinculada a la exposición radiactiva, como demostró el accidente de Chernobil. El doctor Navarro, jefe de hematología del hospital Ramón y Cajal, de Madrid, explica que las patologías cancerosas que afectan a los dos soldados pueden aparecer en cualquier etapa de la vida, aunque no son muy frecuentes. En concreto, de la leucemia que causó la muerte al soldado sevillano no aparecen por su hospital más de 15 casos anuales entre una población atendida que sobrepasa los 500.000 habitantes.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

Establecer esta relación requeriría, insisten los especialistas, una medición de la radiación a la que supuestamente han estado sometidos los militares, además de un estudio epidemiológico en la zona bombardeada.

Uno de los aspectos más paradójicos de la polémica es la falta de datos sobre la incidencia de la enfermedad en la población local, mucho más expuesta a las bombas de uranio, pues los soldados de la OTAN llegaron tras acabar los bombardeos y prácticamente no consumen alimentos frescos de la zona, que podrían haber resultado contaminados.

El Ministerio de Defensa sostiene que el área donde están desplegadas las tropas españolas no fue bombardeada con este tipo de proyectiles. El secretario general de la OTAN, George Robertson, informó en julio pasado a Naciones Unidas de la localización de 112 objetivos atacados con bombas de uranio por parte de la aviación de EE UU.

La mayor concentración de ataques, según la OTAN, se produjo al oeste de la carretera Pec-Dakovica-Prizen; en los alrededores de las localidades de Klina y Prizren y en una línea que uniría por el norte Suva Reka y Urosevac. España tiene una unidad de Zapadores en Dakovica, una compañía en Zlokucane, al norte de Klina, y otra en Rakos, en la carretera hacia Mitrovika, donde también se usaron estas armas.

Aunque Defensa niega cualquier relación entre las bombas de uranio empobrecido y los casos de leucemia, los 32.000 soldados españoles que han pasado por los Balcanes desde 1992 están siendo sometidos desde el martes a reconocimiento médico en tres hospitales militares.

Felipe Alcaraz, portavoz de IU en el Congreso, declaró ayer que se grupo se plantea pedir la retirada de las tropas españolas.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS